El aula móvil del Instituto de Capacitación y Vinculación Tecnológica del Estado de Chiapas (Icatech) avanza por caminos de la entidad como una extensión del derecho a aprender.
No espera a que la gente llegue: se instala, se abre y comienza. Esta estrategia del Icatech recorre distintas regiones, incluidas comunidades indígenas, con el objetivo de acercar formación técnica a quienes históricamente han tenido menos acceso a ella.
Aprender con las manos
En las gráficas se aprecia el interior del aula: el área de estética, algunos espejos alineados, herramientas listas; el módulo de corte de cabello, donde las prácticas se realizan con atención y cuidado.
En el entorno, mientras las tijeras avanzan y el cabello cae, una niña, en la espalda de su madre, observa todo el entorno. Mira los espejos, las manos que aprenden y las voces que se cruzan en la misma lengua.
Ella y otros niños entienden que cortar el cabello también es una forma de cuidado y de ganarse la vida.
Estos son oficios concretos, pensados para el autoempleo, para generar ingresos desde lo aprendido en pocas semanas. Aquí, la capacitación no es abstracta: se toca, se ensaya y se perfecciona.
Cada comunidad recibe no solo un curso, sino una posibilidad: aprender un oficio sin abandonar el territorio, sin trasladarse a largas distancias y sin romper la rutina diaria.
Una de las talleristas enfocada en su trabajo menciona que la unidad móvil se convierte en un punto de encuentro entre conocimiento y vida cotidiana.












