Impulso al turismo sustentable y comunitario, ordenamiento territorial, protección del patrimonio natural y cultural, y participación de mujeres, juventudes y pueblos indígenas en cadenas de valor, son las acciones generales que se contemplan para Chiapas en el Programa Nacional de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PNOTDU) 2026-2030, que presentó la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
El programa busca detonar el desarrollo regional productivo mediante el ordenamiento territorial y la certeza jurídica.
Diagnóstico
El documento expone que Chiapas registra grandes extensiones de suelo agrícola, pero también altos niveles de marginación y carencias sociales.
El diagnóstico oficial señala que solo el 1.1 % del territorio chiapaneco es urbano. En contraste, el 63.4 % corresponde a superficie agrícola. A pesar de esta vocación agropecuaria, el estado enfrenta un rezago profundo.
En Chiapas, más del 60 % de los municipios no cuenta con catastro funcional o registro digital. Además, casi el 80 % de las mujeres ocupadas trabajan en la informalidad.
Ante este panorama, proponen acciones concretas. El plan federal también proyecta fortalecer el programa Sembrando Vida y la producción agroecológica.
Metas
Asimismo, plantea modernizar los registros públicos y catastros para otorgar seguridad jurídica a los núcleos agrarios. La meta es reducir las brechas territoriales históricas en el Sur-Sureste.
Sedatu reconoce que Chiapas presenta una urbanización menor al 50 % y una alta marginación. El documento establece que la planeación territorial debe garantizar el acceso equitativo a servicios y oportunidades. Las estrategias incluyen vivienda adecuada, movilidad y resiliencia climática.











