Impunidad a aserraderos

"Lourdes Mendoza * CP. En las cárceles de Chiapas se encuentran cientos de hombres y algunas mujeres que vivían en zonas rurales, acusados de cometer delitos forestales, es decir, por ""arrancar"" plantas y ""atrapar"" algunos animales para venderlos a precios irrisorios en las ciudades más cercanas; mientras que sus compradores obtuvieron grandes ganancias en el consabido ""mercado negro"" del tráfico de especies en peligro de extinción.

Así también gozan de plena libertad los duenos y encargados de aserraderos que impunemente utilizan hasta 30 veces el mismo permiso que las autoridades otorgaron para cortar en una sola ocasión determinada especie maderera, pero que ante la falta de supervisión o bien la consabida complicidad de funcionarios públicos con ellos, continúan la tala inmoderada hasta que acaban con las especies requeridas en una zona boscosa y de ahí se van a otra, dejando ""islas"" desérticas por doquier y con ello una irreparable pérdida al ecosistema, según estudios de ambientalistas y biólogos.

Así lo describe el diputado del PRI, Víctor Ortiz del Carpio, secretario de la Comisión de Ecología en el Congreso estatal, al acusar directamente a Jaime Magdaleno Ramírez, quien fuera subsecretario de Ecología -en esta administración de Pablo Salazar- y que ""salió huyendo de su responsabilidad"" al descubrirse varias irregularidades en la materia.

Jaime Magdaleno se autodenominó encargado -durante muchos anos- del cuidado y preservación de la reserva ""El Ocote"". Cuando llegó a sus manos este lado de los chiapanecos, el bosque tenía una superficie, sin ser impactada por el ser humano, de más de 44 mil hectáreas.

Cuando el otrora subsecretario dejó el encargo para asumir la subsecretaría de Asuntos Forestales de la SDR, la Reserva de El Ocote, apenas tenía una superficie ""virgen"" (sin el impacto del ser humano) de 14 mil hectáreas.

Es decir que bajo su cuidado desaparecieron algo así como 30 mil hectáreas de esa reserva natural.

Los proyectos financiados por W.W.F. y Rockefeller para apoyar los trabajos de la Unión de Ejidos Tzotzil ""El triunfo de los pobres"", no tuvo mayores repercusiones en la zona. Ellos, los campesinos, son cada vez más pobres, esa es la realidad, además de haber acabado con sus reservas.

Una gran parte de las riquezas bióticas de ""El Ocote"", pasaron a manos de trasnacionales de la medicina, que son quienes se encuentran detrás de la W.W.F. y la Fundación Rockefeller. De esa zona se han extraído, miles de toneladas de palma shate ó xachete, además del robar el patrimonio de la medicina herbolaria de los pueblos indígenas de la zona.

Magdaleno Ramírez, se ostenta como presunto defensor de la ecología en los foros internacionales, nacionales y estatales. Sin embargo, tiene mucho cuidado de no decir que mientras estuvo al frente del cuidado de la reserva de El Ocote, poco faltó para que desapareciera. Cabe recordar que la reserva ""El Ocote"" es un área de conservación de la biodiversidad y los recursos naturales en las selvas tropicales de Chiapas y el desarrollo económico de los campesinos pobres de las zonas de amortiguamiento y que dentro de las acciones que se llevan a cabo destacan el

desarrollo de los recursos humanos de esa área, asistencia técnica y extensión rural para uso de sistemas de producción sustentable.

Según informe de especialistas el principal avance que se logró fue la formación de cuadros campesinos capacitados en sistemas de producción sustentable, así como el desarrollo empresarial de la Organización Campesina Local.

El proyecto es financiado por W.W.F. y Rockefeller y se trabaja muy estrechamente con la Unión de Ejidos Tzotzil ""El triunfo de los pobres"".

Entre los integrantes de este proyecto se cuenta a Jaime Magdaleno Ramírez, licenciado en Economía y quien fungió como coordinador general.

El diputado Víctor Ortiz del Carpio también senala a miembros del PRD que en Pueblo Nuevo están tirando árboles, cual si fueran matas de maíz, sin que el gobierno estatal les imponga castigo ejemplar como a los campesinos e indígenas que ""por cortar troncos secos"" los mandó a la cárcel.

La bióloga Teresa Cabrera Cachón, dice que en Chiapas, como en otras entidades, la ignorancia y la pobreza ha llevado a cientos de hombres y mujeres, principalmente de las zonas rurales, a cometer ""robo hormiga"" de algunas plantas y animales que venden a muy bajo precio, sin afán de lucro personal porque la mayoría desconoce el valor real en el ""mercado negro"".

Ante esta situación propone que se elimine el PROCAMPO y se otorguen apoyos especiales para crear viveros forestales en las comunidades donde se ha detectado más saqueo de plantas y flores y así se conserven las especies amenazadas o en peligro de extinción.

Mencionó el trabajo que está haciendo actualmente la etnia zoque en sus comunidades donde tienen viveros y una variedad de semillas de las plantas que son más requeridas por los consumidores locales.

Y es que, a decir de Cabrera Cachón, hay estudios sociológicos que demuestran que en términos generales la población mexicana está perdiendo la ancestral cultura del consumo de plantas alimenticias que puede cortar directamente de su huerto o del campo. Esto ante la facilidad que brindan los centros comerciales, al venderlas a precios bajos y limpias de tierra, pero además, porque tal parece que a mucha gente ""le avergüenza"" salir a cortar quelites, verdolagas, quintoniles y otros y prefieren ir al súper mercado y adquirirlas ahí.

En tanto, el presidente del Movimiento Ecologista Mexicano Alfonso Ciprés Villarreal senala que Chiapas es el estado donde más tráfico ilegal de especies animales y vegetales se registra, debido a su rica biodiversidad. Asimismo, denuncia la impunidad que impera en los tres niveles de gobierno, ya que dice que no se aplica la ley en contra de aquellos que se internan en la Selva Lacandona.

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