Piezas miniatura trabajadas con magistralidad por expertos en la técnica de vidrio soplado y un altar que data del siglo XIX, son algunos de los elementos expuestos en la recién inaugurada exposición “Caminos de Belén”, en el Museo Regional de Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En el marco de la temporada decembrina se presentó esta exposición que consta de figurillas de Guatemala, Cintalapa, Oaxaca, entre otros lugares, cuyas técnicas son variables, como trabajos de madera, hojalata, plástico y barro. Se trata de una colección personal del maestro Roberto Ramos Maza, quien previo al corte de listón resaltó que esta muestra es muy significativa para la cultura mexicana.
En Mexico los nacimientos llegaron con la evangelización del siglo XVI y aunque es una costumbre común en muchos países, especialmente en nuestro país ha destacado por el sincretismo religioso, dando una florida riqueza de acuerdo a su propia diversidad cultural, particularmente por su arte popular.
“En nuestra cultura no hay fecha más importante que la Navidad para un país como México, también por lo que representa el fin de año y el comienzo de un nuevo ciclo, así como toda una serie de valores que significan estas fechas”, abundó.
Apreciar el arte local
Asimismo, invitó a quienes planean acudir a esta exposición —que estará durante un mes en la Sala Temporal con entrada gratuita— a apreciar los valores estéticos de las piezas.
Explicó que la tradición de montar lo que ahora llamamos nacimientos o “belenes” se remonta a la Italia de la Edad Media, pues se dice que fue san Francisco de Asís el iniciador de esta costumbre al escenificar el primer nacimiento de escala y con personajes reales, aunque los antecedentes se pierden siglos atrás.
Estos pueden tener, además de los principales personajes en torno a la celebración del niño Jesús, otra serie de imágenes representando distintos tipos y costumbres regionales. En Chiapas, como sucede en otras zonas del mundo hispanohablante, se le llama “misterio” al conjunto del niño Jesús y sus padres José y María.
Los belenes de pequeña escala realizados con distintos materiales y procedentes de varios países, forman parte de la colección del Museo Conejo del Juguete, antes se denominaban como los “Juguetes del Niño”, respecto al rubro de lo que en Tuxtla y Chiapa de Corzo se tiene registrado.
Completa la exposición la presentación del “misterio” que constituía el centro de uno de los mayores montajes navideños de Tuxtla de la primera mitad del siglo XX, de la familia Maza. Explica el cronista que estaba montada en su casa y era un punto de encuentro de la ciudad.












