Inauguran “El jaguar, divino señor de la noche”

Inauguran “El jaguar, divino señor de la noche”

El día viernes en punto de las 18:00 horas se celebró en instalaciones del Museo Regional de Chiapas la inauguración de la exposición temporal titulada «El jaguar, divino señor de la noche», en el marco del 31 aniversario de ese recinto antropológico, histórico y cultural.

La inauguración

En el corte del listón participaron la directora del Museo Regional de Chiapas, Fanny López Jiménez; el titular de la Semarnat, Carlos Morales Vázquez, y Rafael Araujo, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

Posterior a este acto se realizó un recorrido por la Sala de Exposiciones Temporales (recinto donde se encuentra la colección). Este peregrinar por las distintas facetas del jaguar fue guiado por la directora del Museo Regional, tomando ocasionalmente la palabra el secretario de Medio Ambiente.

Posterior al recorrido, la celebración continuó y fue acompañada por la presencia del grupo Paax, invitados de la Escuela de Música de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), con una muestra musical vanguardista que tuvo como instrumento principal la marimba, otro elemento icónico de la cultura chiapaneca.

Colaboración interinstitucional

Para conformar la colección se contó con la colaboración de distintas instituciones con el propósito de abordar la figura del jaguar desde distintas perspectivas: arqueológica, etnográfica y biológica.

Las instituciones que participaron fueron el Museo Regional, la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) a través del Laboratorio de Paleoetnozoología y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a través del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT).

Adicional a esto, la Secretaría de Turismo (Sectur) también colaboró al proporcionar las facilidades para que el festejo fuera amenizado con la presentación de músicos de la Unicach.

«El Jaguar, divino señor de la noche»

Según explicó Fanny López Jiménez, la exposición muestra la visión de los pueblos mesoamericanos desde varios ejes temáticos: el jaguar en la época prehispánica según distintas culturas; como artesanía, diseño cultural e identidad de los pueblos contemporáneos que lo representan a través de sus danzas contemporáneas y artesanías, y desde la biología.

El Museo Regional expone en la colección 19 piezas prehispánicas provenientes de diferentes culturas, conformando así la parte arqueológica; el ENAH colaboró con el préstamo de 60 piezas que conjuntan la parte etnográfica y que van desde réplicas hasta trajes de danzas, pasando por máscaras y juguetería; y la Semarnat colaboró con 3 piezas: una piel de jaguar, un jaguar negro disecado y un cráneo de este mismo felino.

Destaca que en la época prehispánica algunas culturas acostumbraban antropomorfizar al jaguar, esto se distinguía cuando se le representaba sentado y con ornamentas que iban desde collares hasta pulseras y otros accesorios.

El jaguar era admirado por los pobladores mesoamericanos por su fortaleza, agilidad y el sigilo con el que se conducía en las noches. Tan importante fue para estos pueblos que muchos gobernantes tomaron del jaguar la palabra maya “Balam”. Su piel era tan apreciada que formaba parte del tributo que daban los conquistados a sus opresores, tal como es representado en piezas arqueológicas.

Esta colección estará abierta al público hasta el 11 de diciembre del presente año en un horario de atención de 10:00 de la mañana a 3:00 de la tarde. Adicional a ello, el Museo Regional ofrece a las escuelas que visiten la exposición, un taller relacionado con el jaguar.

Biología

Por su parte, Carlos Morales Vázquez precisó que el jaguar es importante también desde la biología, pues los especialistas coinciden en que siendo el felino más grande de América, no tiene depredador y es por esta cualidad que la supervivencia de este felino garantiza la conservación de las especies menores.

Cabe mencionar que aunque salvaje, puede convivir con el hombre si está en su territorio. Al respecto, es preciso señalar que quedan en el estado alrededor de 300 ejemplares.