La exposición Raíces Tuxtlecas: orgullo, cultura y gente, es la primer exposición permanente del Museo de la Ciudad desde su restauración. En la exposición de apertura presentan la vida y obra de Fernando Castañón Gamboa, a quien la fundación que custodia el inmueble de la antigua Presidencia Municipal, debe su nombre.
“El vínculo entre el pasado y el presente, son personas con nombre y trabajo visible que han dado forma a nuestra identidad, historia y tradiciones. Por ellos y para ellos está pensada esta sala”, dijo con orgullo Mariana Villa, directora de Proyectos del Museo.
Al acervo fotográfico de Raíces Tuxtlecas se suman objetos de uso cotidiano de los homenajeados.
La identidad étnica es la arteria viva de esta sala, basta con ver el sitio privilegiado que ocupa el penacho tradicional del carnaval zoque de Tuxtla y las flores vivas, símbolo siempre presente de la fertilidad del valle de Coyatocmó.
“Somos fruto del mestizaje. Nuestras raíces provienen de muchos árboles, somos una enramada de población precolombina, europea y negra. Estamos orgullosos de nuestros orígenes y respetamos a todos aquellos que han dado su vida y esfuerzo a esta identidad; a ellos les dedicamos el altar que es parte de esta sala”, abundó Mariana.
La museografía de esta sala, como el espíritu de la Fundación Fernando Castañón y el propio museo, fue fruto de la colaboración solidaria. Florance Bisson, etnóloga con maestría en museografía, vino desde Québec, con ese propósito.












