La exposición fotográfica “Tanchak, Carnaval de Huixtán”, fue inaugurada este martes en las instalaciones de la Casa de Cultura de San Juan Chamula.
La muestra es el resultado de un exhaustivo proyecto de documentación colaborativa, que rescata una de las prácticas culturales en riesgo más emblemáticas de la región de los Altos.
La serie reúne la mirada de los fotógrafos tsotsiles Margarita Martínez Pérez y Abraham Gómez Vázquez, quienes en conjunto con músicos y danzantes del Barrio Sakji’ y el ejido Adolfo López Mateos, lograron capturar la esencia del Tanchak.
El acto inaugural estuvo a cargo del antropólogo Nicolás Huet Bautista, en representación de María de la Flor Gómez Cruz, directora del Celali; Eliseo Cruz Sántiz, director de la escuela primaria Benito Juárez García, entre otros.
La exposición no solo ofrece una estética visual impactante con imágenes de danzantes portando animales disecados y trompetas de cuerno, sino que también documenta los duelos verbales y “bombas” en lengua tsotsil, evidenciando el sincretismo entre la herencia maya prehispánica y la influencia española.
El término Tanchak proviene de los vocablos tsotsiles tan (cal o ceniza) y chak (asentadera), traduciéndose como “los de cuerpo encalado”. Esta denominación surge del uso del ixlante, una tierra especial que los participantes utilizan para pintar sus cuerpos como protección ritual.
Se realiza durante tres o cuatro domingos consecutivos antes del Domingo de Ramos. Destacan el mol pots (el viejo barbado), la k’ame’el (la anciana que carga un bebé) y los tanchaketik (danzantes y músicos).












