La aglomeración de casi cuatro mil migrantes solicitantes de la Forma Migratoria Múltiple (FMM), además de la incapacidad de parte del INM de atenderlos y las denuncias de corrupción de agentes y jefes de la misma institución que venden espacios o negocian para contactarlos con los traficantes, provocaron una trifulca en el Centro de Atención Provisional (CAP), con un saldo de lesionados y detenidos.
Luego de algunos días de descanso y por falta de atención a los migrantes en sus trámites de solicitudes de documentos para estar legalmente en el país, se dio una gran aglomeración en el CAP del INM, instalado en el Parque Ecológico al sur de la ciudad.
Este tipo de problemas no es nada nuevo, ya que ocurre con frecuencia ante la falta de orden y atención del INM. En esta ocasión las barras metálicas fueron derribadas desde un principio del incidente.
Desde la mañana los migrantes exigían atención del INM, organismo que solo mostró desorganización. Había gente colocada estratégicamente para pasar primero, según como se fuese llegando.
Algunos llevaban muchas horas de espera, sin embargo, protegidos por personal del INM —según migrantes haitianos—, algunos extranjeros se fueron metiendo hasta adelante de la fila y eso causó gran incomodidad, porque varios señalaban que llevaban horas esperando, privándose de la sombra e incluso de alimentos.
La inercia llevó de los empujones —luego de acaloradas discusiones— a agresiones menores que generaron violencia; algunos extranjeros cayeron, otros se abalanzaron en contra de los que invadían los lugares, al punto de que los empujones y algunos golpes se generalizaron a pesar de que minutos después hicieron acto de presencia corporaciones policíacas y militares.
Con este panorama en la entrada del CAP, los otros grupos de migrantes —de nacionalidades distintas a la haitiana— aprovecharon para superar a los rijosos, entre colombianos, venezolanos, a los que se sumaron cubanos, de Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y asiáticos.
En estampida se colocaron estratégicamente en busca de atención, a la par de la llegada de personal policial.












