El jaguar, animal emblemático de la cultura maya y de la entidad, enfrenta una disminución de entre el 60 y 70 por ciento de su territorio en las últimas décadas, además, tiene que sobrevivir a personas que ilegalmente los cazan o se ven acorralados por incendios forestales.
En el marco del Día Latinoamericano del Jaguar, Carlos Guichard Romero, director operativo del Zoológico “Miguel Álvarez del Toro” (ZooMAT), indicó que este animal se encuentra en la cabeza de la cadena alimentaria, mantiene presciencia desde el sur de Estados Unidos hasta diversas zonas de Brasil, sin embargo en los últimos años el hábitat de los jaguares ha quedado aislada.
Desde las zonas de conservación dentro de las áreas naturales protegidas de Chiapas se registran avistamientos, por fototrampeo o cámaras trampa, que demuestran que el jaguar sigue con una actividad importante dentro del equilibrio ecológico local y que su pérdida provocaría un desequilibrio sistemático de las especies.
Guichard Romero expresó que en los últimos 70 años el hábitat del jaguar se ha fragmentado y disminuido entre un 60 a 70 por ciento, por tanto se han organizado diversos grupos de trabajo a nivel local y nacional desde las instituciones, la academia y las zonas de conservación con el fin de preservar la especie.
El director manifestó que en México se tiene un cálculo de 4 mil 600 ejemplares, pero en la zona conocida como la Selva Maya se encuentran de entre 1 mil 600 a 2 mil; encontrándose principalmente en la selva Lacandona, Chiapas, Calakmul, Campeche, y Petén en Guatemala.
“El principal problema es la disminución de hábitat, luego de la cacería ilegal, además, sectores ganaderos han matado a los jaguares debido a que han atacado a su ganado, sin embargo hay que recordar que ha sido el hombre quien ha llegado al espacio de esta especie y no viceversa”, agregó Guichard.
Dentro del ZoMAT se encuentran nueve ejemplares de jaguar, algunos de ellos en exhibición y otros en lugares cerrados. Además, hace algunos años se rescataron tres ejemplares del conocido Parque Amikú, los cuales se encontraban moribundos y que ahora viven en plenitud.
“Tenemos en exhibición jaguares, algunos de ellos en sus ejemplares de color negro; el año pasado se logró el nacimiento de un ejemplar. Cabe señalar que mantenernos una reproducción controlada, ya que se debe ser consciente de las capacidades que podemos albergar”, finalizó.
Avistamientos
En cautiverio el jaguar mantiene una presencia solitaria y constante dentro de las áreas naturales protegidas de Chiapas, pero se han registrado casos donde las poblaciones se acercan cada vez más a su territorio, lo que puede llevar a eventos como su persecución y asesinato.
Edgar Sarmiento, biólogo y técnico de la Reserva de la Biosfera “La Encrucijada”, indicó que gracias al fototrampeo se han podido localizar al menos dos hembras de jaguar, sin embargo, han determinado que su principal amenaza es el incremento de la mancha urbana, incendios forestales y cacería.
El biólogo indicó que los jaguares se mantienen en dicha zona, ya que son buenos nadadores dentro de los humedales y encuentran un hábitat perfecto para cazar en tierra y desde el agua.
Por su parte, Francisco Emilio Roldán, oficial de campo del proyecto de especies de la Selva Lacandona, señaló que el programa de fototrampeo se mantiene en las siete áreas naturales protegidas que atiende la Comisión Nacional (Conanp), siendo Montes Azules, Lacan-Tún, Chan-Kin, Bonampak; Nahá; Metzabok y Yaxchilán, con el apoyo de organizaciones civiles como Bioconciencia A.C y Natura y Ecosistemas Mexicanos A.C.
Dentro de estas siete zonas se colocan estas cámaras por un aproximado de dos meses, lo que ha ayudado a tener un cálculo, que dentro de esta zona vivan alrededor de 100 jaguares, en el que al menos en los últimos cinco años se han identificado a 30 ejemplares.












