Incendios dañaron 2 mil hectáreas en Reserva

Los incendios en 2019 afectaron hectáreas de tulares y zapotales. Rafael Victorio / CP
Los incendios en 2019 afectaron hectáreas de tulares y zapotales. Rafael Victorio / CP

Dos mil hectáreas de manglares, tular y zapotón en la Reserva de la Biosfera La Encrucijada fueron consumidas por el fuego durante el 2019, por lo que este año se están tomando las medidas necesarias para la actual temporada de estiaje en las regiones Costa, Soconusco y Frontera Sur.

Al instalarse el Comité Local de Protección Civil y presentarse los planes específicos para la temporada de estiaje 2020, la Comisión Nacional Forestal y la Secretaría de Protección Civil pidieron a las autoridades reforzar las acciones de prevención sobre todo en zonas de alta vulnerabilidad a incendios, como las reservas de la Biosfera El Tacaná y La Encrucijada.

En ese sentido, la Conafor precisó que el año pasado en esta zona el más alto impacto se tuvo en el municipio de Mazatán, en donde el fuego afectó mil 200 hectáreas de tulares y zapotales.

Asimismo estableció que las práctica de roza, tumba y quema en la preparación de tierras para los cultivos, así como la caza furtiva, son las causas principales de los incendios, por lo que se exhortó a las autoridades locales a intensificar las medidas de prevención.

La Reserva La Encrucijada alberga al único bosque de zapotonales existentes en Mesoamérica, además de contar con tulares, matorral costero, vegetación flotante y subacuática, palmares, selva mediana subperennifolia y selva baja caducifolia.

Constituye además un reservorio vital de una gran cantidad de especies de flora y fauna amenazadas o en peligro de extinción. Es hábitat de aves acuáticas como la garza tigre. Se encuentra el 75 por ciento de las especies de aves chiapanecas, aproximadamente 66% de las del país.

Cuenta con una amplia red hidrográfica constituida principalmente por ríos, lagunas costeras, esteros y canales que permiten establecer un intercambio entre las aguas continentales y el mar. 

En esta zona se encuentran diversos tipos de vegetación representativos de la Costa de Chiapas como son los manglares, considerados los más productivos y mejor desarrollados del Pacífico americano. 

La Encrucijada posee la mayor riqueza de especies de manglar del país con cinco especies: mangle rojo (Rhizophora mangle), madre sal (Avicennia germinans), mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle negro o botoncillo (Conocarpus erectus) y mangle amarillo (Rhizophora harrisonii). De estas, las primeras cuatro se encuentran bajo la categoría de amenazadas en la Norma Oficial Mexicana NOM- 059-SEMARNAT.

Por su parte, el delegado regional de Protección Civil, Julio César Cueto Tirado, dijo que la Norma Oficial Mexicana 015-Semarnat/Sagarpa es la que se aplica en esta temporada de estiaje, en la que establece recomendaciones precisas en la materia para evitar los incendios forestales.

Es en Unión Juárez donde se inició la campaña, en virtud a que ya se presentó un incendio en días pasados y es una región considerada de riesgo alto, por lo que pidió a las instituciones del ramo, a las autoridades municipales y a los dirigentes de comunidades a participar en los esfuerzos de preservación de los recursos naturales.

En ese sentido, mencionó que se realizarán cursos de capacitación y adiestramiento a brigadistas y a ejidatarios sobre el combate a incendios forestales y de pastizales, con la finalidad de contar con el personal para atender las emergencias.

A principios del año pasado, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) realizó una quema prescrita con una superficie de tres hectáreas en el ejido Río Arriba Salvación, municipio de Villa Comaltitlán, donde uno de los objetivos principales fue la reducir el combustible natural en zonas de alto riesgo.