Incendios de pastizales marcan la Semana Santa

Durante la primera semana vacacional, se atendieron alrededor de 10 siniestros. Samuel Meneses / CP
Durante la primera semana vacacional, se atendieron alrededor de 10 siniestros. Samuel Meneses / CP

Durante la primera semana del periodo vacacional de Semana Santa, el Heroico Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez registró una disminución en accidentes de tránsito, pero un incremento considerable en incendios de pastizales, informó el ingeniero arquitecto Rodulfo Gálvez Gómez, presidente del patronato de la corporación.

De acuerdo con el funcionario, durante la primera semana vacacional de Semana Santa, se atendieron alrededor de 10 incendios de este tipo, además de un siniestro en casa habitación y múltiples reportes por fugas de gas, un servicio que, dijo, se mantiene constante durante todo el año.

“El estiaje y la sequedad de la maleza hacen que los incendios de pastizales sean recurrentes, y con los fuertes vientos que prevalecen en la zona, pueden salirse de control rápidamente”, explicó.

Estas condiciones obligan a los bomberos no solo a sofocar las llamas, sino también a evacuar a familias cercanas, debido al riesgo que representa el humo y la cercanía del fuego con viviendas.

Capacidad de respuesta

En cuanto a la capacidad de respuesta, detalló que las dos estaciones de bomberos operan con guardias de entre 10 y 12 elementos, quienes trabajan de manera coordinada con Protección Civil municipal y estatal.

En incendios de gran magnitud, como uno registrado recientemente en la zona de San José Terán, las brigadas permanecieron hasta 24 horas continuas en labores para controlar el fuego.

La coordinación interinstitucional, señaló, depende de la extensión del siniestro, especialmente en zonas como el poniente y sur poniente de la ciudad, donde existen amplios terrenos de pastizales.

Gálvez Gómez hizo un llamado a la ciudadanía a evitar prácticas que detonen incendios, como la quema de basura o la limpieza de terrenos mediante fuego, así como arrojar colillas de cigarro en áreas secas.

“Es una forma económica de limpiar terrenos, pero también puede convertirse en un riesgo grave para las viviendas y la población”, advirtió.