De 1984 al 2017 de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y al Centro Estatal de Control de Incendios Forestales (Cecif), se perdieron en Chiapas un millón 418 mil 794 hectáreas forestales. Sólo del 2002 al 2014 se perdieron 230 mil 185.
Chiapas tiene una superficie de 7.3 millones de hectáreas, de las cuales 4.2 millones son áreas forestales, lo que representa el 57 por ciento, sin embargo, sólo tiene de cubierta arbórea 1.4 millones de hectáreas, de acuerdo a la Semarnat en su inventario forestal de 2013.
Se tienen registrados mil 210 centros de almacenamiento y transformación de materias primas forestales, 107 aserradores, 170 autorizaciones de aprovechamiento maderable en 41 mil hectáreas con 182 mil metros cúbicos de volumen total árbol anual, y 52 autorizaciones de aprovechamiento no maderable.
De acuerdo a la titular de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), María del Rosario Bonifaz Alfonzo, los ilícitos forestales se incrementaron en los últimos años debido a la falta de atención oficial, por los problemas sociales y por la insuficiencia de recursos humanos, financieros y materiales de las dependencias competentes de los órdenes de gobierno.
La deforestación y degradación de los ecosistemas forestales afectan tanto al medio ambiente como a la sociedad en general, tanto por la pérdida de servicios ecosistémicos como por la pérdida del patrimonio forestal de los pobladores.
Las principales causas de deforestación y degradación son la atomización de la tenencia de la tierra, que refiere que al disminuir la superficie en un ejido es difícil que se le genere un programa de manejo forestal.
Asimismo, la falta o insuficiencia de programas sociales y productivos, pero con base al Plan Estatal de Desarrollo (PED) Chiapas 2019-2024, se fortalecerá la incorporación de comunidades al manejo forestal y a las plantaciones forestales comerciales.
Otro factor es la disminución de empresas forestales legales, que refiere que por tráfico ilegal de los productos forestales y competencia desleal en los precios.
La desincentivación de autorizaciones de aprovechamiento forestal, debido a la alta burocracia en los trámites legales, que generan poco interés en continuar con la legalidad.
Además de la migración rural a zonas urbanas, falta de cultura silvícola y de conservación, incendios forestales, plagas y enfermedades forestales.
Problemas que generan la pérdida de servicios ecosistémicos, biodiversidad, paisaje, patrimonio forestal, vegetación alimenticia y medicinal; además, propicia deslaves e inundaciones, desertificación de suelos y azolvamiento de cuerpos de agua.
Destacó que la estrategia estatal contra la tala ilegal validada por el Consejo Estatal Forestal, tiene el objetivo de detener la deforestación y degradación de los macizos forestales, protegiéndolos para beneficios de ésta y de las futuras generaciones.
Por ello, requiere tanto de una colaboración entre las dependencia de los tres órdenes de gobierno, como de la participación de la sociedad, principalmente de los dueños y legítimos poseedores de los terrenos forestales organizados.
Plantea como estrategias fortalecer la conservación de las especies nativas; reducir la degradación y pérdida de hábitat de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) ; hacer eficiente el manejo de estas zonas; e incrementar el número de áreas naturales con esquemas de protección.
Para el desarrollo sustentable se impulsa la producción y productividad forestal sustentable; se reduce la deforestación y degradación de los recursos naturales en los ecosistemas forestales; y se fortalece la cultura, las técnicas y la organización en el sector forestal.












