Aunque algunos de los comerciantes del primer cuadro de la ciudad reconocen que se han acostumbrado a las manifestaciones, algunos más exigen que se ponga un alto a las protestas de los normalistas, pues sus ingresos se están viendo afectados.
Lo anterior, como resultado de las movilizaciones que se realizan por parte de estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumactzá.
“De por sí con la pandemia dejamos de vender y ahora con estos muchachos la gente se espanta y se va; no podemos vender si ellos están porque se corre el peligro de ser agredidos”, expone uno de los comerciantes establecidos sobre la avenida Central.
Desacuerdo tras vandalismo
Una mujer dedicada a la venta de productos varios asegura que las afectaciones son visibles, al grado de que al menos un par de comercios han tenido que cerrar o cambiarse de manera definitiva de lugar, pues el alquiler de los locales debe pagarse de manera puntual y sin importar si hay o no pandemia, o que las ventas se reduzcan por las protestas, ya sea de normalistas o en su momento por grupos de mujeres que, incluso, algunas han vandalizado comercios pequeños.
“Tardaron meses en arreglar los cristales de las agencias de autos y lo que han hecho muchos es poner cortinas metálicas, pero para eso se necesita dinero, no son baratas”, comparte.
Ayer jueves se sumaron varios días de manifestaciones de los estudiantes normalistas, luego de que en días pasados retuvieron un camión de una empresa trasnacional mientras realizaron la entrega de información en los alrededores de la entrada poniente de la ciudad, en el punto conocido como la Pochota.
Asimismo, realizaron una marcha que inició desde el punto conocido como ex fuente Mactumactzá hasta la explanada del parque Central, en donde concluyeron con la quema simbólica de una muñeca con una imagen de la titular de la Secretaría de Educación.












