Incidentes menores resueltos por paramédicos

Jóvenes y adultos mayores fueron los que más padecieron golpes de calor. Noé Xicotencalt / CP
Jóvenes y adultos mayores fueron los que más padecieron golpes de calor. Noé Xicotencalt / CP

Tuxtla Gutiérrez volvió a recibir a un papa después de casi 26 años. Las expectativas y ansias por presenciar su visita por parte de los feligreses no se hizo esperar, prueba de ello fue que desde las 8:00 horas cientos de personas comenzaron a ingresar al Estadio Víctor Manuel Reyna para tomar un lugar y poder ver al sumo pontífice.

Este lunes fue uno de los días más caluroso del mes, al registrar una temperatura de 31 grados centígrados al medio día. Incluso desde las diez de la mañana el calor comenzó a hacerse sentir.

Por ello, miles de personas que ingresaron desde temprana hora de la mañana comenzaron a sentir las inclemencias del sol, algunas se desvanecieron o sufrieron golpes de calor que provocaron mareos intensos.

Algunas personas vomitaban, otras tenían que ser llevadas en brazos de sus familiares o del personal de Protección Civil del estado (PC), debido al debilitamiento ocasionado por el fuerte calor. Tanto niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, padecieron esta situación.

Y es que contar una ración de agua fue muy difícil para quienes estaban dentro del estadio, aparte de que el personal de seguridad del lugar prohibió el acceso de botellas. Las bolsitas con el vital líquido fueron insuficientes para los concurrentes.

Hubo momentos en los que dos personas eran atendidas al mismo tiempo, señoras eran llevadas urgentemente bajo la sombra. Muchas solicitaban al personal de seguridad las dejaran salir para comprar agua. “Si sale ya no entra”, respondían los centinelas.

Dos personas se reportaron desparecidas, una joven de Toluca, estado de México y un infante extraviado que fue llevado a la carpa de PC. La primera se refugió en el escenario donde horas después estaría Francisco I.