David Morales * CP. En Chiapas son sólo 64 casos de niños en edad escolar que presentan el Trastorno del Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), cifra que podría ser mucho mayor si se realizara un censo en las escuelas.
Según cifras de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional en México, tres por ciento de los niños menores de 14 años tiene TDAH, por ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un paidopsiquiatra (psiquiatra para infantes) por cada 10 mil niños, aunque en el país sólo se cuenta con uno por cada 142 mil menores.
El TDAH es un síndrome neurobiológico que se caracteriza principalmente por falta de atención y concentración. Impulsividad e hiperactividad, síntomas que afectan el desarrollo y la calidad de vida de las personas que lo padecen, particularmente si no es detectado y manejado a tiempo.
Al respecto, la jefa del Departamento de Integración Educativa de la Secretaría estatal de Educación, Patricia Guadalupe Urbina Zárate, reveló que es en el tercer año de preescolar y en primero de primaria cuando se detectan la mayoría de los casos de este tipo.
Por ello consideró importante la participación de los maestros porque son los primeros en identificar a un niño con hiperactividad, como comúnmente es conocido el TDAH.
Urbina Zárate aseguró que existe una mayor participación de los maestros en los casos de niños con el Trastorno del Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH).
Expuso que según la OMS seis por ciento de la población infantil en Chiapas padecería este caso, pero para fijar cifras totales es necesario realizar estudios médicos. Por ello es incierto exponer el número real de casos de niños con TDAH en Chiapas.
Lo anterior, dijo, porque algunos casos podrían ser confundidos con otros trastornos mentales o incluso con problemas familiares.
La funcionaria del Gobierno del Estado detalló los elementos que podrían señalar a un niño con TDAH. A diferencia que el resto del grupo, tendrá más actividad motora. Se le etiqueta como inquieto y más participativo porque pareciera que necesita llamar más la atención. Aunque, será obligatorio realizar una evaluación médica adecuada.
De ser identificado, el niño con TDAH no debe ser apartado del resto del grupo, sino que serán necesarias adecuaciones curriculares y mayor participación de los maestros y de los padres de familia.
En caso de no ser detectado, un niño que crezca con hiperactividad mostrará desinterés a los estudios, por lo que existe aún alto nivel de probabilidades que en la etapa de la secundaria abandone la escuela, e incluso iniciarse en actividades delictivas o consumo de drogas.
Existen tratamientos en los que los especialistas recetan fármacos para contrarrestar los efectos del TDAH, pero será una decisión exclusiva de los padres atender a sus hijos de esa manera.
Es posible reorientar el exceso de la actividad motora de un niño con TDAH. Una poción es que las actividades deportivas o artísticas desahoguen al infante.











