Transportistas del norte del estado advirtieron que si no se cumple la minuta firmada para la reconstrucción de una terminal destruida el 4 de octubre por taxistas de Ocosingo, bloquearán nuevamente la carretera que comunica a San Cristóbal con Ocosingo y Palenque.
Domingo Hernández Jiménez, presidente de la Unión de Transportistas de Bachajón (UTB), informó que el bloqueo por tiempo indefinido podría comenzar el próximo martes, ante el incumplimiento de las autoridades del transporte y otros funcionarios.
En entrevista, dijo que el acuerdo de que su terminal sería reconstruida ocho días después, fue tomado durante una reunión efectuada en San Cristóbal el 14 de octubre pasado, con la presencia del secretario de Transportes, Fabián Estrada de Coss y el subsecretario de Derechos Humanos, Mario Carlos Culebro Velasco.
“La decisión de los secretarios generales de las organizaciones de transportes de la región es que no se permitan más reuniones ni engaños. La decisión de la UTB es bloquear por tiempo indefinido la carretera internacional para ver si así los funcionarios se preocupan en cumplir. Nosotros somos disciplinados, pero ellos nos obligan a salir de los márgenes legales porque no nos atienden”, agregó.
Señaló que este lunes los dirigentes transportistas tienen programada una nueva reunión regional para tomar acuerdos y posiblemente el martes comience el bloqueo porque ya no queremos más engaños; queremos que el secretario del Transporte diga ‘aquí están los materiales, los ingenieros o los constructores. Es lo único que pedimos, es un compromiso firmado en una minuta pero no ha cumplido”.
Hernández Jiménez recordó que su terminal estaba en la entrada de Ocosingo y el 4 de octubre fue destruida por taxistas de ese municipio que iban acompañados por policías estatales y municipales, lo que ocasionó daños económicos aproximados por 550 mil pesos. Dijo que los taxistas de Ocosingo querían que los pasajeros que llegan de Yajalón, Chilón y otros lugares de la zona, bajaran en el “corralón” para llevarlos al centro de la ciudad, cobrando tarifas de 30 o 35 pesos, lo que los usuarios “no permitieron”.












