Inconformes demandan liberación de preso

Familiares del indígena Agustín Díaz Gómez, preso sin sentenciar desde hace 9 años, por los delitos de homicidio, secuestro y extorsión, colocaron un plantón por tiempo indefinido en la Plaza Catedral de San Cristóbal para demandar su liberación.

“No nos vamos a mover hasta que mi hijo sea liberado porque es inocente”, dijo su madre, Marcela Gómez Girón, al colocarse junto con otros familiares originarios de la comunidad de Jolitontic, municipio de Chalchihuitán. Agrupados en el llamado comité de familiares de Agustín Díaz Gómez, los indígenas tsotsiles reiteraron que “los delitos de los cuales se acusa a Díaz Gómez, no existen”.

Marcela Gómez remarcó que “mi hijo fue torturado para obligarlo a aceptar los delitos que nunca cometió, pero como en esos años apoyaba las luchas sociales, se los fabricaron”.

Una de sus hijas aseguró que su padre estaba “trabajando en la tapisca de maíz en el municipio de Ixtapa cuando ocurrieron los hechos de los que está acusado”.

Poco después de su instalación en la Plaza Catedral, funcionarios del Gobierno del estado acudieron para tratar de convencerlos de que se retiraran con el ofrecimiento de que viajaran a Tuxtla Gutiérrez para que los atendiera el coordinador de subsecretarios de Gobierno.