Inconformidad por cierre indefinido de guardería

Las trabajadoras anunciaron que continuarán con acciones pacíficas hasta obtener una respuesta que permita su reapertura. Ramón García / CP
Las trabajadoras anunciaron que continuarán con acciones pacíficas hasta obtener una respuesta que permita su reapertura. Ramón García / CP

Trabajadoras que laboran en la guardería Instituto Pedagógico Infantil Kids, U-1200 de Tapachula, se manifestaron en la Casa de la Asegurada donde se ubican las oficinas del Departamento de Guarderías de la Delegación Chiapas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); exigen pronta solución a la determinación del cierre indefinido del plantel lo que genera que no tengan ingresos económicos.

El pasado 9 de febrero, el IMSS, a través del Departamento de Guarderías en Chiapas, notificó la suspensión indefinida del servicio. La determinación —atribuidas por las inconformes al área encabezada por Maritza Salazar Castillejos— dejó sin empleo efectivo y sin ingresos a 40 trabajadoras que dependen directamente de esta fuente laboral.

Conflicto

De acuerdo con las manifestantes, el cierre no solo representa un trámite administrativo, sino una afectación directa a su estabilidad económica y a la de sus familias. Señalan que la decisión deriva de un conflicto relacionado con un predio colindante que, aseguran, no forma parte operativa de la guardería ni del contrato vigente con el IMSS.

Causas

Explicaron que dicho terreno fue rentado desde 2019 mediante contratos anuales que vencieron en diciembre de 2025; sin embargo, la renovación no se concretó debido a un incremento en la renta mensual, que pasó de 17 mil a 37 mil pesos. Sostienen que el espacio puede ser bloqueado físicamente y ajustado en planos sin que ello represente un riesgo para la operación del inmueble principal.

Asimismo, afirmaron haber atendido los requerimientos derivados de supervisiones recientes, como la instalación de detectores de humo, señalética y el bloqueo de acceso al predio en cuestión. No obstante, indicaron que nuevas exigencias —entre ellas la colocación de extintores, cámaras y señalización en el terreno colindante— derivaron en el cierre definitivo.

Las trabajadoras subrayaron que la suspensión no solo las afecta a ellas, sino también a madres y padres asegurados que dependen del servicio para cumplir con sus jornadas laborales, lo que genera un impacto social adicional en la economía familiar.