Incrementa consumo de bebidas en contingencia

La especialista dijo que recurrir al consumo de alcohol por estrés es una salida errónea. Guillermo Ramos / CP
La especialista dijo que recurrir al consumo de alcohol por estrés es una salida errónea. Guillermo Ramos / CP

Tantos meses de confinamiento domiciliario y la suspensión de actividades económicas a causa de la emergencia sanitaria por la pandemia, ha sometido a la sociedad en general a estados de estrés, dado que rebasó todas las expectativas, lo que derivó en un incremento del consumo de sustancias psicoactivas.

La psicóloga Mayra López Aguilar, de la Dirección de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud, dijo que las sustancias psicoactivas son consideradas como una salida a esos episodios de estrés y ansiedad, generados por la emergencia sanitaria.

Mencionó que en el estado la droga psicoactiva que más se consume es el alcohol, aunque está por debajo de la media a nivel nacional, ya que aún no rebasa a los estados del norte, lo que no quiere decir que esto sea bueno, pues ha incrementado mucho más en los últimos meses.

Chiapas es un estado con alto consumo de alcohol, culturalmente adopta esta sustancia en comidas, fiestas y costumbres, por lo tanto, propicia a verlo como algo normal, a consumirlo como una bebida ordinaria, lo que genera la adicción.

El alcohol y el Covid-19 es una mala combinación para la salud, ya que hay estudios científicos que demuestran que ser consumidor de dicha sustancia hace al cuerpo más vulnerable a presentar un cuadro más agresivo del virus, al igual que el tabaco, la marihuana y los inhalables.

Mencionó que en los últimos cuatro años el consumo de alcohol ha incrementado, principalmente en mujeres adolescentes, mientras que anteriormente el sector que más consumía era el masculino; sin embargo, por la pandemia, el incremento del consumo fue general.

Para generar una adicción en una persona influyen varios factores, como ahora es la contingencia, pero también pueden ser problemas familiares o laborales; en el caso de los adolescentes, el experimentar los puede llevar a depender de una sustancia.

En la pandemia se dio una situación que llamó la atención de las autoridades, a raíz de la prohibición de la venta de alcohol en restaurantes y la baja en la producción, estas bebidas escasearon, por lo que se dieron compras de pánico, las personas sabían dónde encontrar en lugares clandestinos, incluso surgió venta de alcohol adulterado, muy peligroso para la salud.

Otra sustancia que también incremento su consumo, de igual forma entre los adolescentes, fue la marihuana. En los últimos dos años, a raíz del debate que surgió sobre su legalización y uso medicinal, generó mayor popularidad y que creciera su uso.

Como tercera sustancia psicoactiva de más consumo está la cocaína, seguido por los inhalables. Lo que no han registrado en las clínicas y hospitales son consumidores de heroína, aunque no quiere decir que no haya. Es de mencionar que esta adicción requiere de un tratamiento más complejo.

En Chiapas se siguen consumiendo las drogas base y algunas que están empezándose a consumir, que ya son combinaciones, pero en porcentajes muy bajos.

El encargado de la Dirección de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud, Jesús Baltierra Hernández, dio a conocer que es natural presentar cansancio por el largo tiempo que lleva la contingencia.

Enfatizó que hay que tomar en cuenta que la pandemia aún no termina, por tanto lo mejor es mantenerse en abstinencia de sustancias psicoactivas y más activos en convivir con familia, sumado a buenos hábitos alimenticios.

Apuntó que anteriormente las adicciones eran tratadas como un fenómeno aparte y la salud mental como otro, pero hoy día ambas cosas se tratan unidas. Donde hay un problema de adicción, hay un desorden emocional.

En los 14 centros distribuidos en todo el estado para rehabilitación psicológica post-Covid, reciben a adictos y personas con trastornos mentales de comportamiento y de conducta.

Trabajan también para mantener al día 96 casas albergues que tienen distribuidas en el estado, diseñadas para proteger a jóvenes con problemas de adicción. Pronto esas casas estarán normada, con procedimientos científicos, y sobre todo, personal con un trato humano y cálido.

Hay otras estrategias que van a implementar, como en hospitales generales y básicos comunitarios, instalar dos camas dispuestas para personas con problemas de adicción o de alteración mental, para garantizarles la atención médica.