El incremento de embarazos en niñas de entre 11 y 13 años de edad en el último año en Tapachula y la región, se ha convertido en una preocupación social, especialmente para las organizaciones defensoras de los derechos la mujer.
Toda vez de que podría tratarse de un riesgo en el que varios de estos no sean producto de relaciones consensuadas entre jóvenes o falta de educación sino consecuencia de violaciones o relaciones de las menores con personas adultas e incluso familiares.
En entrevista con la presidenta de la organización Por la Superación de la Mujer A.C., Elsa Simón Ortega, expuso que -de acuerdo con las estadísticas- esta organización ha documentado en este año 20 casos de menores de edad embarazadas, además de otros casos de violación o abuso que vulnera tanto la salud de las jóvenes mujeres y los bebés.
Estadística
Afirmó que respecto a las estadísticas, se había registrado en años anteriores hasta 10 casos anuales, sin embargo, en el 2022 se ha incrementado. Se trata de un tema complejo en el que deben intervenir no solo los padres de familia, sino las autoridades de justicia y educativas porque es posible que exista convencimiento por parte de los adultos hacia las menores, aunado a incitar a la drogadicción, prostitución o violencia para las relaciones sexuales no planificadas, sin protección y con consecuencias de embarazos a corta edad.












