Rafael Espinosa * CP. El flujo de indocumentados centroamericanos menores de 18 años que ingresan a territorio mexicano registra un incremento este año, siendo la puerta principal el estado de Chiapas, debido presuntamente a que vienen huyendo de situaciones violencia en sus lugares de origen, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración (INM).
Entre enero y junio de 2012 fueron asegurados y devueltos a su país de origen 3 mil 388 menores migrantes procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador, 50 por ciento más que en el mismo periodo del año previo, de acuerdo a las estadísticas del INM.
En el caso de El Salvador el incremento ascendió a 81 por ciento y en el de Honduras a 64, según los datos que también estiman que siete de cada 10 menores centroamericanos detenidos y devueltos por las autoridades migratorias mexicanas, viajaban sin compañía de algún familiar.
El incremento migratorio se debe a la violencia en sus países de origen (huyen de las pandillas), hacia México o Estados Unidos, se dijo durante una sesión de la Mesa de Diálogo Interinstitucional sobre Niños, Niñas y Adolescentes no Acompañados y Mujeres Migrantes, en la Secretaría de Gobernación.
El Reglamento de la Ley de Migración se encuentra bajo revisión e incluye lineamientos para que los Oficiales de Protección a la Infancia puedan detectar si un niño sufre violencia, es víctima de algún delito o si existen riesgos de violaciones a sus derechos humanos, para garantizar así el interés superior del niño.
En caso de que sean posibles víctimas de delito se podrá solicitar la regularización de su situación migratoria, se garantizará que reciban asistencia médica y sicológica, además se le acompañará para denunciar los hechos ante el Ministerio Público, remarcaron en la sesión.











