Al cierre de febrero de 2020, el Instituto Nacional de Migración (INM) reportaba un total de seis mil 433 menores de edad que habían sido asegurados en México.
Según reportes de organizaciones civiles, para febrero de 2021 fueron asegurados por el INM más de 250 niños migrantes, tan sólo en Chiapas: principalmente de países como Honduras, El Salvador y Guatemala, y deportados a sus países de origen.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) estima que seis de cada 10 migrantes que ingresan al país son niños y adolescentes, por ello, durante los últimos meses, el número de aseguramientos ha incrementado.
En el caso de los niños, niñas y adolescentes, la mayoría llega al país en caravanas, pero en los últimos meses los menores han optado por avanzar en grupos pequeños, incrementándose el riesgo de quedar a merced de grupos delictivos.
De acuerdo al INM, para el 2018 de 138 mil 612 personas migrantes, 31 mil 717 eran niños, niñas y adolescentes, de los cuales mil 202 no viajaban acompañados.
De esa cifra, Chiapas registró 63 mil 109; históricamente nuestro estado ha sido el primer lugar en cuanto a flujo migratorio y, por consiguiente, en solicitudes de refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Tapachula, Palenque y Comitán de Domínguez registran el mayor flujo de ingreso de personas migrantes, por lo tanto, mayor control por parte de la autoridad migratoria.
Unicef
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), con el apoyo financiero de la Unión Europea (UE), anunciaron la puesta en marcha en México del proyecto de “Promoción global de mejores prácticas para niñas, niños y adolescentes en situación de migración”.
El proyecto se implementará en Chiapas, Baja California, Chihuahua, Tamaulipas y Veracruz, en colaboración con los gobiernos estatales y Federal, y en coordinación con instituciones como el DIF, Sipinna, Comar, INM y diversas organizaciones de la sociedad civil.
A través de esta iniciativa impulsarán la reciente reforma a la Ley de Migración y la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, a través del fortalecimiento de los sistemas de protección para mejorar las opciones de cuidados alternativos.
Se busca fortalecer las capacidades de recepción de familias con niñas, niños y adolescentes; la respuesta de salud mental y apoyo psicosocial; y la prevención de la violencia contra niñas, niños y adolescentes en situación de movilidad.
Las niñas, niños y adolescentes en situación de movilidad, ya sea acompañados o no, se enfrentan a diversos riesgos en su camino como violencia sexual y de género, captación por redes de trata o crimen organizado, separación familiar, abusos, extorsión, secuestro y otros.
Incremento preocupante
Medios nacionales e internacionales reportaron recientemente que la llegada de miles de menores migrantes a Estados Unidos se disparó en febrero hasta en un 80 por ciento, a pesar de los programas de detención por parte de la Guardia Nacional en México y el Ejército de Guatemala.
El INM asegura que cuando conoce de casos de niñas, niños y adolescentes en situación de migración, acompañados o no, los canaliza a los sistemas para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF Municipal, Estatal o Federal).
Al mismo tiempo, notifica a las procuradurías de Protección (Municipal, Estatal o Federal) a fin de proteger el interés superior de las personas menores de edad, observando, si es el caso, el principio de unidad familiar.
El referido proceso jurídico no sólo garantiza que la decisión sobre la situación migratoria del menor partirá del interés superior del mismo, sino que también permite que dicha población ya no esté expuesta o en peligro.
El Instituto Nacional de Migración reportó el pasado 14 de marzo que el gobierno mexicano fortaleció el sistema migratorio para proteger, resguardar y garantizar los derechos de la niñez en todo momento.
Asimismo, mantiene conversaciones con el Gobierno de Estados Unidos y a nivel regional para lograr la reunificación familiar de las y los menores, así como para que el proceso migratorio con ese objetivo suceda en los países de origen de los menores, de tal forma que se garanticen sus derechos humanos.
La Secretaría de Gobernación reportó que durante el año pasado, de las 184 mil 423 repatriaciones de mexicanos que se realizaron desde Estados Unidos, 171 mil 874 se trató de adultos y el resto, 12 mil 549, de menores de edad.
Según los medios internacionales, el flujo migratorio va incremento por rumores generados por traficantes de personas en búsqueda de más ganancias. Les dicen a las personas en los países centroamericanos que la frontera entre Estados Unidos y México se está abriendo tras la salida del expresidente Donald Trump.
Sin embargo, esto podría entorpecer una vez más los esfuerzos de reforma del sistema de migración del país norteamericano, que actualmente provee ayuda a los menores que llegan a su país fuera de la ley.












