Incrementa migración indígena hacia la capital

Incrementa migración  indígena hacia la capital

En los últimos diez años se ha incrementado el número de indígenas que han migrado hacia la capital chiapaneca, los cuales se emplean en los cruceros de Tuxtla, lugares que son ocupados por familias completas.

Diferentes organizaciones conocedoras del tema exponen que esto puede deberse a diferentes factores como la crisis generalizada, desplazamientos forzados o conflictos de tierras en las comunidades.

Sin embargo, otro de los lugares donde se ha visto un incremento considerable de personas que son procedentes de municipios de la zona Altos del estado es el mismo centro de la ciudad.

Comerciantes del corazón de la capital recuerdan que el fenómeno del ambulantaje sufrió un incremento desmedido desde el año 2011, fecha en que incrementó la presencia de ambulantes indígenas, que ofertan principalmente, frutas, verduras y artículos como pantalones, ropa interior y calcetas.

Algo que ha quedado al descubierto en los últimos meses es la gran presencia de estos grupos en los cruceros de la ciudad.

“Ahora son ya familias completas las que permanecen todo el día en estos lugares, y lo más preocupante es que la gran mayoría son menores de entre tres y ocho años”, informaron Claudia Gómez Ruíz y Lizeth Olvera Gómez, integrantes de las A.C. “Regalando Sonrisas” y Renaciendo Juntas por Chiapas.

En relación a este preocupante tema, informaron que llevan siete años brindando apoyo humanitario a estas personas que viven de algunos productos que venden como flores, chicles o algunas frutas, lo que naturalmente resulta insuficiente.

En este tiempo han observado un cambio drástico “la presencia de los canguritos en los semáforos es un tema viejo, pero luego fueron mujeres, hombres hace unos diez años, hasta llegar a un gran número; hace siete años ya comenzaron a llegar más, niños, familias enteras que viven prácticamente en estos puntos de la ciudad”.

Gómez Ruíz consideró que inicialmente podría hablarse de unas cien personas, en un trayecto comenzando desde la Plaza Sol hasta el hoy Parque Chiapasiónate por todo el Libramiento Norte, a quienes estas organizaciones han brindado algo de comida, ropa y zapatos.

En este panorama exponen que: “En este tiempo hemos observado que el número se fue incrementando, al principio eran cerca de cien, posteriormente en dos años ya eran unos 250. En la última entrega de apoyo que hicimos en diciembre del 2018, lo que llevamos ya no nos alcanzó, calculamos que son cerca de 500.

Precisaron que el cien por ciento de estas personas son de comunidades indígenas, aunque este número podría estar muy alejado de la realidad ya que no se han contabilizado los cruceros de la zona sur.

“Lo que hacemos ya no nos alcanza, en el último año ya no alcanzamos a cubrir todo el recorrido, nos quedamos casi a la mitad porque los niños de entre dos y cuatro años se incrementó en los últimos doce meses”, indicó.

Las altruistas refieren que en algunos pláticas que han sostenido con estas familias les han compartido que se han tenido que salir de las comunidades debido a la falta de empleo, la falta de oportunidades o problemas políticos.

Al llegar a la capital el panorama que encuentran no es diferente, sobreviven con lo poco que ganan, los menores no asisten a la escuela y tampoco reciben ningún tipo de apoyo o asistencia oficial para cambiar la realidad de la que escaparon.