Una de las consecuencias o efectos del confinamiento que ha generado la pandemia por Covid-19 es el estrés, que ha desembocado que los trastornos del sueño hayan incrementado en la población.
Ante este situación, Ludvick Torres López, jefe del Departamento Clínico de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas, dijo que el hecho de no dormir correctamente no sólo perjudica en la calidad de vida, sino que también aumenta la probabilidad de la aparición de padecimientos como obesidad, diabetes e hipertensión.
El estrés, los problemas laborales o económicos, la pérdida de un familiar, la separación de la pareja o el divorcio y todo evento traumático asociado a depresión suelen ser las principales causas del insomnio, advirtió el doctor.
Por lo que “quienes están atravesando una situación de este tipo, deben emprender acciones de manera inmediata los casos de insomnio que se presentan en jóvenes y adultos mayores”, dijo.
Se calcula que la mitad de la población lo ha sufrido en alguna etapa de su vida.
Dicho mal suele traer consigo trastornos como ansiedad, problemas en las relaciones interpersonales, reducción de la productividad laboral, sensación de cansancio constante, así como la pérdida del apetito sexual.
En este sentido, el especialista del IMSS explicó que debido a la falta de sueño, el cuerpo ve alterada la capacidad de producción de hormonas que ayudan al descanso y a la recuperación física, ya que el organismo requiere entre seis y ocho horas de sueño.












