Hasta un 70 % por ciento han incrementado las enfermedades gastrointestinales en las últimas semanas a causa de las altas temperaturas que se han registrado y que contribuyen a acelerar la descomposición de los alimentos y la propagación y circulación de bacterias.
El médico general, Abraham Velázquez, comentó que las enfermedades diarreicas son las que más se ven en esta temporada, debido a que los alimentos se echan a perder muy fácilmente y pueden afectar a cualquier persona.
Sin embargo, enfatizó que se debe tomar en cuenta que un episodio de diarrea no siempre es infeccioso, sino que puede ser también infeccioso viral, bacterias o parasitosis, o bien, por intoxicación alimentaria, es decir, por una toxina que contenga un alimento.
Explicó que en ocasiones un episodio de diarrea puede ser autolimitado, es decir, que se presentan una o dos exposiciones, pero siempre es un peligro que se presente este padecimiento por la deshidratación que provoca al paciente, sobre todo los más vulnerables como menores de cinco años y adultos mayores.
El médico reiteró que una diarrea puede ser por varias razones, sobre todo en temporada de calor, por lo que es importante no automedicarse y dejar pasar el episodio, considerando que desafortunadamente los medicamentos antidiarreicos son de venta libre.
Señaló que se debe mantener hidratado al paciente, principalmente si es un niño, y posteriormente acudir con el médico de cabecera o un centro de salud para que haga el diagnóstico más certero, haciendo las pruebas necesarias y poder así recomendar un tratamiento adecuado.
“Muchas veces se puede autolimitar, pero muchas veces también puede ser algo viral como un rotavirus, y en niños menores de cinco años sí les puede ir un poco mal, por eso es importante su hidratación y acudir al médico”, manifestó.
Mencionó que al ingerir un antidiarreico, si bien actúa rápidamente contra la diarrea, no es posible saber si hay presencia de una infección más severa circulando por el organismo, que de no atenderse puede provocar síntomas más fuertes y graves, resultando en una perforación del intestino, una parálisis intestinal, deshidratación severa o algo más.
Abraham Velázquez mencionó que en temporada de calor también es bastante común la deshidratación ante el golpe de calor o insolación, sobre todo en aquellas personas que deben estar expuestas a la radiación solar por su trabajo, por eso es vital que se protejan con barreras físicas y mantenerse hidratados.












