Incrementan enfermedades por estrés en niños

La principal recomendación a partir del inicio de la pandemia para prevenir los contagios, ha sido quedarse en casa el mayor tiempo posible, pero quienes más han resentido el confinamiento son los niños, ya que con la suspensión de clases presenciales pasan encerrados en casa prácticamente todo el día, lo que ha llevado a que desarrollen enfermedades por estrés.

Abraham Velázquez, médico general, comentó que, en su experiencia particular, las enfermedades en niños menores de 12 años han incrementado notablemente, sobre todo en aquellos que han sufrido la pérdida de un familiar y los que se han mantenido en confinamiento, por la falta de socialización con más niños y más personas.

El aislamiento que se ha recomendado por la pandemia ha incrementado el nivel de estrés en la mayoría de los adultos, pero también afecta a los niños, aunque muchos tengan la idea de que a ellos no les pasa nada porque están pequeños; esto vulnera sus defensas, ocasionándoles problemas de salud.

Se manifiesta principalmente en el sistema digestivo, con dolor abdominal, problemas funcionales de colón, colitis, lo que se describe como el síndrome del intestino irritable, que si no se atiende a tiempo puede llevar a otros problemas más serios para el menor.

Otro problema que está afectando a los niños es el sobrepeso, derivado a que al pasar más tiempo en casa la actividad física es menor, caen en el sedentarismo, entretenidos en la televisión, en la computadora, recibiendo clases en línea, actividades que no requieren un gran desgaste de energía.

Reiteró que al igual que los adultos, los niños pueden desarrollar estrés, depresión y ansiedad si no socializan con más niños de su edad y si no realizan actividades propias de su edad. Un ejemplo es lo registrado en Estados Unidos, en cuanto a que estos trastornos aumentaron un 34 por ciento en los infantes a partir de la pandemia.

El niño se vuelve más agresivo o bien, por el contrario, se aísla, con llanto más fácil, retraído, come en exceso o deja de comer. La recomendación a los padres y madres es tener mucha más convivencia con sus hijos, platicar, jugar, ayudarlos en sus tareas, caminar al aire libre.

El médico enfatizó que como padres no se debe minimizar ningún síntoma físico en los hijos, menos señales de alarma como las ya mencionadas. Al detectar algo inusual en el comportamiento del menor, se debe acudir con el médico de cabecera, o bien consultar a un psicólogo.