Incrementan locales con tragamonedas

Amás de tres años de que fueran clausurados los casinos en Tapachula y en otras partes del estado, las máquinas tragamonedas han ganado espacios en el centro de la ciudad, los minicasinos se han convertido en sitios preferidos no sólo de niños y jóvenes sino también de personas adultas que buscan ganar algunas monedas en este supuesto juego de azar.

En pleno centro de Tapachula, en las inmediaciones de mercados y en los propios locales de los centros de abasto como el Mercado General Sebastián Escobar, San Juan y Tianguis de Tapachula, se mantienen decenas de esas máquinas que para muchos se han convertido en una adicción, en una necesidad psicológica de jugar de forma persistente y progresiva que afecta no sólo la vida personal sino que la familiar y la vocacional.

Para los padres de familia esto se ha convertido en un grave problema señala César Rodríguez Pineda, comerciante del Mercado San Juan quien tiene un local cerca de uno de los locales más grandes de maquinitas, que empezaron con uno de los espacios y luego se fueron ampliando.

“Los padres de familia constantemente vienen a buscar a sus hijos para llevárselos, pero siempre regresan”, afirmaron.

El Mercado San Juan tiene decenas de locales que dejaron de funcionar como locales comerciales, ya no abastecen mercancías y hoy son concurridos “minicasinos”.

No hay mayores problemas, los locales comerciales destinados para verduras, abarrotes e incluso carnicerías hoy tienen un destino distinto para el que estaba programado aunque existe una prohibición para las máquinas tragamonedas de parte de autoridades, esto funciona a plena luz del día, a la vista de todos y quizás con algún tipo de acuerdos entre los propietarios de las máquinas, los locatarios y quienes rentan ese espacio.