El cempasúchil es la flor más tradicional y representativa en la celebración del Día de Muertos. Adorna miles de altares y tumbas, su uso se resiste a morir, por el contrario, está más viva que nunca renaciendo cada año. En México es conocida como la flor de los 20 pétalos y sirve, según las creencias, para guiar el camino de los fieles difuntos.
Esa importancia cultural la hace ser la más cultivada y comercializada cada año durante esta celebración. Para atender la demanda nacional de cempasúchil este año fueron sembradas alrededor de dos mil hectáreas, de las que se estima se habrá obtenido un volumen similar al de 2020.
Tan sólo en ese año se obtuvieron 18.4 mil toneladas y 497 mil manojos, con valor total superior a los 87 millones de pesos, 70 millones 143 mil pesos en el primer caso y 17 millones 267 mil en el segundo.
En el caso de Chiapas, los comerciantes de esta y otras flores de temporada reportaron una baja producción a causa de las lluvias, aunado al aumento del costo de la gasolina y a la poca mano de obra, lo que impacta directamente en los precios finales de las flores.
En el estado, las flores en su mayoría vienen de San Cristóbal de Las Casas, Zinacantán, Chiapa de Corzo, así como de la Ciudad de México y Puebla. De acuerdo a los comerciantes, el costo del flete se incrementó, por lo que también tuvieron que subir el costo final.
Sin embargo, señalan que a diferencia del año pasado, sí percibieron un incremento en las ventas a pesar de los costos, por lo menos para recuperar lo que invirtieron y un poco más, pero a los niveles que vendían antes de la pandemia.
Panteón Municipal
En el Panteón Municipal de Tuxtla Gutiérrez los comerciantes señalaron que los días previos al 2 de noviembre las ventas estuvieron muy lentas, por lo que no invirtieron en mucha mercancía, pero hacia el 31 de octubre comenzó a incrementar la afluencia.
Manifestaron que este martes fue cuando registraron más venta, lo que más buscó la población fue el cempasúchil, por lo que fue lo primero que terminó, tanto para los vendedores fijos como las ambulantes; otras especies que más buscaron fue la seda, siempreviva y las rosas.
Los vendedores fijos, que llevan varios años vendiendo a las afueras del panteón, dijeron que como cada año, los comerciantes ambulantes les restan ventas pero entienden que todos tienen necesidades.
La afluencia al camposanto fue bastante nutrida durante el día, este 2 de noviembre. Familias enteras se dieron cita para visitar a sus difuntos, todos cargaban flores, veladoras y más.
Al platicar con algunas personas, comentaron que en efecto, el precio de las flores incrementó, aunque no demasiado. Entienden, dijeron, que seguramente se debió “a lo que dejó la pandemia, que afectó a todo el comercio”.
En ese punto, el cempasúchil se vendió en 20 pesos el manojo, el resto de flores entre los 10 y 25, según lo que pidieran las personas.
Mercado público
En el mercado Gustavo Díaz Ordaz las flores se vendieron un poco más baratas, desde días antes de la celebración. Oscilaron entre los 10 y 20 pesos, pero a decir de algunas personas, los manojos estaban muy pequeños.
En este punto, coincidieron en que a diferencia del año pasado las ventas sí incrementaron en esta fecha, pero no a nivel de años anteriores. A la mayoría de los locatarios del giro les fue bien en sus ventas.
Dijeron que sus proveedores son de diferentes puntos, muchos compran en San Cristóbal de Las Casas, Zinacantán, Chiapa de Corzo, y quienes buscan más volumen, en la Ciudad de México y Puebla.
Un aspecto que reportaron algunos comerciantes fue que en los municipios donde se cultivan las flores no hay vigilancia de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) u otra instancia, para verificar los precios, ya que hay revendedores que compran a costos muy bajos y para revender los incrementan de forma considerable.












