En los primeros tres años de vida, el bebé debe tener una siesta durante el día, dormir de 10 a 13 horas, así como alimentarse de manera saludable, ya que en esta etapa adquiere nuevos conocimientos sobre el mundo que lo rodea y desarrolla sus habilidades motrices.
Un bebé de cuatro a seis meses de edad debe tener el doble de peso que tenía al nacer. Durante la segunda mitad del primer año de vida, el crecimiento no es tan rápido. Si empieza a caminar solo aumentará aproximadamente 2.2 kilos, dijo el supervisor médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Jaime Antonio Valdiviezo Velásquez.
De los dos a cinco años el aumento de peso permanece en una tasa de 2.2 kg por año, entre los dos y hasta los 10 años continuará creciendo a un ritmo constante. Luego se inicia un aumento repentino en el crecimiento como la llegada de la pubertad, en algún momento entre los nueve y 15 años.
Los años de crecimiento de un bebé se podrían dividir en lactancia materna, años de preescolar, etapa media de la niñez y la adolescencia, por lo que las necesidades de nutrientes van de acuerdo con los cambios en el crecimiento.
Recomendó alimentarlos desde bebés con leche materna para ayudarlos a prevenir enfermedades como diabetes tipo dos, hipertensión arterial u obesidad. Conforme van creciendo se deberá ir adaptando la dieta alimenticia a los nuevos requerimientos.
En caso de no alimentarse debidamente o sufrir falta de descanso se puede presentar una desnutrición que seguramente causará problemas serios en el desarrollo intelectual, sintiéndose cansado e incapaz de aprender cuando empiece a asistir a la escuela, incluso tiene mayor probabilidad de resultar enfermo.











