Ante el próximo inicio del proceso electoral es necesario sensibilizar a los partidos políticos para garantizar la representación política indígena como un derecho constitucional, ya que es un hecho que una limitante para su participación es que no los han volteado a ver como sujetos de derecho, preparados para participar en los procesos electorales.
Yaneth Cruz Gómez, subdirectora del área de Transversalidad del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), comentó que el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece que es responsabilidad de los países garantizar la participación política de los pueblos indígenas.
Los estados a través de sus dependencias deben garantizar la participación política indígena, para no caer en la simulación tal como se observó en el 2018. Se deben generar los lineamientos específicos para cada proceso electoral.
Hizo un llamado a los institutos electorales para garantizar este derecho con acciones afirmativas, cuidando todos los lineamientos establecidos en la normativa, como la autoadscripción calificada.
Lanzó un llamado también para los pueblos y comunidades indígenas, porque parte de la simulación que se dio en el pasado, específicamente en el 2018, justo fue porque algunos cedieron las constancias para que otras personas ocuparan los puestos en los distritos indígenas.
Es fundamental que las autoridades electorales informen públicamente sobre los lineamientos de acceso a los procesos electorales, los derechos político-electorales de los pueblos indígenas, y los mecanismos para defenderlos a efecto de no caer más en la simulación.
Actualmente hay cinco distritos indígenas en Chiapas, donde hubo dificultades en el 2018 sobre las asignaciones; ahora la nueva legislación se cayó por la falta de consulta a los pueblos indígenas, lo que debe tomarse como algo positivo, porque es un derecho que debe garantizarse.
Enfatizó que los pueblos indígenas deben ser parte de la construcción reglamentaria del sistema democrático, porque sin su voz se determina a que no camine la democracia, porque no se podrá garantizar una verdadera representación política.












