Indígenas en Chiapas aún sin acceso a salud pública

"Heriberto Ortiz * CP. Enfermedades relacionadas a la pobreza siguen cobrando vidas en los pueblos indígenas de Chiapas, donde al menos 7 de cada 10 habitantes no tiene servicio médico. Por ello la gente de los grupos étnicos en su gran mayoría acuden a los curanderos a los chamanes como única alternativa para su salud.

Los indígenas difícilmente tienen la posibilidad de elegir entre los medicamentos occidentales o de patente y los aconsejados por los médicos tradicionales. Para ellos las enfermedades como tuberculosis, gastrointestinales pueden ser mortales. Los indicadores de mortalidad y morbilidad gubernamental así lo senalan.

La salud de indígenas y personas del medio rural sigue siendo un eslabón débil, apunta Juan López Loó, integrante de la Organización de Médicos Indígenas del Estado de Chiapas (OMIECH). Así, la muerte prematura, ceguera, invalides, quemaduras, infecciones, malformaciones genéticas entre otros padecimientos -todos tratables- propios de sociedades arcaicas, se han convertido en parte del paisaje de las comunidades indígenas, puntualizó. Durante la administración del tristemente celebre Pablo Salazar Mendiguchía, se declaró que el 85 por ciento de los chiapanecos tenían servicios médicos. En el papel, quizá. Actualmente los lastres de la salud pública chiapaneca siguen allí, donde el setenta por ciento de los indígenas sigue utilizando la herbolaria como su única alternativa de salud, ya que sólo existe un médico por cada 25 mil habitantes. Para la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indios (CDI), una de las grandes razones por la que chiapanecos siguen muriendo a causa de enfermedades curables, es que actualmente pocos organismo de salud está atendiendo a los pueblos indios. La administración federal pasada transfirió el compromiso de atender a los indígenas a la Secretaría de Salud, Los recursos al parecer son los mismos. La CDI senaló que directamente no puede atender a la salud de los pueblos indios, pues se encuentra ""atado de manos"" ya que desde su última reestructuración durante el mandato de Vicente Fox, cuando dejó de ser Instituto Nacional Indigenista (INI) y se transformó en la CDI, se eliminó la atención del tema salud. La vigilancia de este rubro de los pueblos indios se confirió a la Secretaría de Salud, por lo que la única actividad que actualmente realiza la CDI es trabajar de manera conjunta con la Organización de Médicos Indígenas del Estado de Chiapas (OMIECH). Coordinados con esta organización, solicitan apoyos para los pueblos indígenas; sin embargo, a la fecha las respuestas y servicios prestados a los indígenas son prácticamente inexistentes. Ante esta situación y sumada a la cosmovisión indígena, los pueblos indios recurren a medicarse mediante hierbas curativas, no obstante, la medicina tradicional está perdiendo la batalla, pues existen muchas comunidades en donde ninos, mujeres y ancianos tienen una vida indigna y mueren por enfermedades que la herbolaria no puede curar, pero que con medicina de patente podrían salvarse. En algunos casos basta con agua y jabón para prevenirlas y hasta erradicarlas. En este sentido, el también llamado curandero, Juan López Loó argumentó: ""El Estado no debe escudarse en los usos y costumbres de los indígenas para no ofrecer salud. Los indios de Chiapas no queremos que nos regalen nada, ningún obsequio ambicionamos del gobierno, tan sólo pedimos lo que por ley nos corresponde, queremos que nuestros padres, hijos y hermanos tengan derecho a la salud."" Puntualizó. En este contexto, cabe mencionar que Chiapas ocupa el primer lugar en el país en mortandad infantil por enfermedades diarreicas no tratadas, según datos del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción (CIEPAC). La falta de atención es palpable, se encuentra en todas partes, un ejemplo del cual las autoridades tienen conocimiento pero pocos recursos para encarar los retos de los más pobres, como la gente de los Altos de Chiapas, particularmente en las inmediaciones del municipio autónomo de San Pedro Polhó. En esa zona se siembra café, en las parcelas abunda un insecto conocido como ""mosca del caracolillo o del café"", dicho bicho transmite una infección que no en pocas ocasiones ha provocado contagios en los ojos, principalmente en ninos. Dicha enfermedad paulatinamente deja ciegos a los infantes. Ninguna hierba puede contrarrestar a este padecimiento. Sin embargo con medicina occidental o de ""patente"" son perfectamente curables. La salud es uno de los grandes retos de Chiapas y para enfrentarlo se necesita de dos factores fundamentales: recursos económicos suficientes y cooperación de parte de todos.

"