"El racismo institucionalizado hacia los indígenas de Latinoamérica que algunas veces es reproducido por el ciudadano común, y que provoca que otras culturas se vean inferiores a la cultura aceptada por la mayoría, es uno de los grandes obstáculos para que éstos gocen de sus derechos, observa la Organización de Naciones Unidas (ONU).
En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Dirección del Foro Permanente de los Derechos Indígenas de ese organismo internacional, expuso que para erradicar la discriminación se deben romper estigmas y prejuicios del ciudadano común, así como educar a los funcionarios públicos sobre los derechos que tienen los indígenas en su propio país.
Según el planteamiento, se ha trascendido el enfoque indigenista, de asimilación, racismo y discriminación, y ahora es válida una visión de derechos humanos.
Señala también que ha faltado voluntad política y social para convertir en normas de uso diario las leyes y las convenciones adoptadas por los gobiernos latinoamericanos, y añade que ""la organización humanitaria Amnistía Internacional indicó en un informe publicado el viernes pasado que existe 'una arraigada actitud discriminatoria hacia los pueblos indígenas de América'"".
De acuerdo con Naciones Unidas, los pueblos autóctonos constituyen el 5.0 por ciento de la población mundial, lo que equivale a unas 370 millones de personas de cinco mil grupos diferentes en 90 países.
Es cierto; hay mucho que corregir.
En Chiapas, una de las entidades federativas de México con uno de los porcentajes más altos de población autóctona, llama la atención que todos hablan de los indígenas y de lo que es bueno y malo para ellos. En el pasado reciente se vieron tutores y representantes que hablaban por ellos.
No obstante, en el pasado lejano, en los años 70, Chiapas fue escenario de un foro en el que estos pueblos hablaron por sí mismos y coincidieron en determinados puntos de vista, sin embargo, de esos años a la fecha actual han sido muchos actores de afuera y de adentro los que han pretendido hablar por ellos.
Los pueblos indígenas en general pero por citar sólo a Chiapas como muestra, son de distintas lenguas, de diversos credos y de muy variada orientación política; es más, algunos hasta marcan distancia de ciertas concepciones de grupos que eventualmente los abordan como por ejemplo Amnistía Internacional, que aquí también habla por ellos.
Por esa misma diversidad -sin soslayar las buenas intenciones del organismo internacional-, con pleno respeto de las etnias, plantearíamos que todavía mejor que la asimilación es la integración con base en la ley que a todos nos iguala en derechos y obligaciones.
"











