Industria penitenciaria deja derrama por más de 10 mdp

Industria penitenciaria deja derrama por más de 10 mdp

Los productos artesanales que elabora la población penitenciara en el estado de Chiapas generó durante el 2017 una derrama económica de más de 10 millones de pesos, lo que lo convierte en una importante generador de ingresos para cientos de familias que dependen de esta industria.

Lo anterior supera más del triple de lo obtenido en el 2016, donde las ganancias en ese año alcanzaron a penas el millón 556 mil 606 pesos, mientras que este 2017 el monto de lo recaudado fue de 10 millones 169 mil 991 pesos, de acuerdo a cifras oficiales dadas a conocer por la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana.

Cuadros, pinturas, hamacas, mecedoras, tallados, tejidos, atarrayas, columpios, grabados, juguetes de madera, entre otros, forman parte de la lista de productos que son fabricados por internos de los 15 penales que se localizan en la entidad, los cuales son vendidos a través de las tiendas y bazares penitenciarios distribuidos en diversos municipios entre los que se encuentran Tuxtla Gutiérrez, Tonalá, San Cristóbal de Las Casas, Ocosingo, Chiapa de Corzo, Tapachula y Comitán.

Los productos que tienen mayor demanda por parte de compradores son aquellas artesanías elaboradas en madera, como cuadros en repujado, tallado, óleo, muebles como recamaras, juegos de sala, mecedoras, así como bordados a mano en ropa y hamacas.

Para la elaboración de cada producto, los internos reciben previamente capacitación sobre carpintería, tejido de canastas de plástico, tejido de bolsas para dama, sastrería, entre otros talleres, los cuales son impartidos y avalados por el Instituto de Capacitación y Vinculación Tecnológica del Estado de Chiapas (Icatech).

Cabe destacar que con la Ley Nacional de Ejecución Penal se establecen lineamientos para mejorar las condiciones en las cárceles del país, no sólo en el de justicia, sino también de la reinserción social.

Incluso la ley federal prevé el impulso de actividades laborales remuneradas por terceros, los cuales deben brindar a los internos seguridad social.

La inserción laboral de personas con antecedentes penales es uno de los más grandes desafíos que enfrenan las autoridades penitenciarias en el estado.

Es por ello que en el actual sexenio se han establecido diversos convenios con instancias de los tres niveles de Gobierno, para crear programas específicos que permitan facilitar su reinserción social al momento de recuperar su libertad.

La venta de estos productos en las diferentes tiendas penitenciarias ha permitido que tanto internos como sus familias obtengan ingresos económicos que permitan mejorar sus condiciones de vida.

Muchos de ellos, una vez cumplida su sentencia, continúan elaborando sus productos, donde sus casas son vertidos en los talleres en donde trabajan.

A la fecha se continúa impulsando talleres y capacitación en los diversos penales del estado, como es en el Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados (CERSS), donde fueron entregadas 185 constancias laborales a igual número de internos.