Infancia desamparada

"Roberto Fuster * CP. La prostitución infantil es una forma de esclavitud moderna, debido a que los menores no están concientes de lo que hacen, no tienen uso de razón y carecen de la capacidad de defenderse, aseguró Guillermo Miranda Rojas, director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en México.

Indicó que ""la prostitución infantil es un fenómeno creciente en la región que está muy vinculado a cierto turismo sexual que hay que combatir radicalmente porque es un flagelo para nuestra región y para nuestro continente"".

Además, mencionó que la prostitución infantil está vinculada al problema de la pobreza en la región, al igual que el migratorio que dan como resultado el fenómeno de turismo sexual que se presenta en las regiones fronterizas.

Los problemas de prostitución infantil, dijo, se presentan con mayor frecuencia en las regiones fronterizas y zonas de turismo, debido a la afluencia de personas de otros lugares que buscan diversión.



Marginación e infancia

En la Frontera Sur, decenas de mujeres y niñas son sometidas a la explotación sexual por sus condiciones de pobreza y marginación, sobre todo que la mayoría de ellos provienen de países centroamericanos y caen en manos de redes dedicadas a esa actividad considerada ""muy lucrativa"".

En ciudades como Tapachula, Cacahoatán, Ciudad Hidalgo, Huixtla y Puerto Madero, se ubican como los lugares donde la problemática es palpable, al descubrirse que mujeres y niñas son obligadas por la necesidad a trabajar en bares, cantinas, restaurantes y centros nocturnos, señalan organismos de derechos humanos no gubernamentales.

De acuerdo a datos Elena Azaola del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), y el maestro en Trabajo Social por la Universidad de Pennsylvania, Richard Estes, coautores del libro ""La infancia como mercancía sexual"" la desintegración familiar, la pobreza extrema, la violencia familiar y el abandono los obligan a salir de sus casas ya sea para ayudar con unas monedas a la economía familiar o para no regresar jamás a ellas.

En octubre de 2003, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chiapas recibió tres quejas por prostitución y pornografía infantil en Tapachula, mientras organizaciones civiles aseguran que en la entidad, hay al menos 600 menores controlados presuntamente por redes internacionales dedicadas al comercio sexual.

La ex diputada local del Partido Acción Nacional (PAN), Gloria Luna, señaló que con base a estudios de organismos no gubernamentales en al menos una docena de municipios fronterizos existen 600 casos de niños que son sometidos a la explotación sexual presuntamente por redes internacionales.

Centenares de mujeres y niñas son obligadas por la necesidad a trabajar en bares, cantinas, restaurantes y centros nocturnos. Ante esa situación, la Unicef considera que Tapachula ocupa uno de los primeros lugares, motivo por el cual recomendó al Gobierno Federal poner atención a ese problema.

Recientemente la diputada federal, María Elena Orantes López, sostuvo que lamentablemente ""niñas entre 10 y 14 años de edad, en lugar de cursar la primaria o secundaria, tienen que ganarse la vida comercializando su cuerpo"", incluso menciona que las propias autoridades del país reconocen que por lo menos 16 mil menores son sometidos al abuso, al ser obligados a prostituirse o trabajar en pornografía infantil.

Para Elsa Simón Ortega, presidenta de la organización ""Por la Superación de la Mujer"", no solamente se abusa de los menores en los prostíbulos, sino también en las casas particulares donde trabajan como sirvientas, por ello ha instado a las autoridades municipales, estatales y federales a no permitir esa situación.

La propia Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CND) reconoce que la frontera sur ""es la de la pornografía y prostitución infantil"". Aun así nada se hace para evitarlo. Mujeres y niñas, principalmente hondureñas, salvadoreñas y guatemaltecas son sometidas a los abusos sexuales, aunque también se dan casos de mexicanas, aunque en menor medida.



Menores indefensos

Orantes López indicó que los estudios realizados por ONG en los municipios de la franja limítrofe con Guatemala, registran a más de mil 500 mujeres, de las cuales el 50 por ciento son menores de edad, dedicadas a la prostitución.

Al mismo tiempo señaló la extrema pobreza es la causa principal de la prostitución infantil, por tanto planteó la necesidad de generar condiciones para atacar de raíz esa problemática que lacera a la sociedad mexicana y que ""se ha incrementado de manera alarmante en las zonas fronterizas, pero sobre todo en Chiapas"".

Miranda Rojas indicó, que en México este fenómeno no es tan grave, pero que de todos modos es un fenómeno creciente que esta muy vinculado a cierto turismo sexual que hay que combatir radicalmente, porque es un flagelo para la región y para nuestro continente.

Mientras que Norma Elena Negrete Aguayo, investigadora de Espacios de Desarrollo Integral, organismo no gubernamental, destaca que un 70 por ciento de la prostitución infantil en Chiapas lo ejercen niños y niñas extranjeras y el resto son de la misma entidad.

Con la ayuda de polleros, miles de jóvenes guatemaltecas, hondureñas, salvadoreñas y nicarag¸enses cruzan a diario el río Suchiate, y si no se colocan como sirvientas o meseras, van a parar, invariablemente, al table dance o a prostíbulos disfrazados de ""centros botaneros"", restaurantes bar o ""casas de masajes"", donde son explotadas.

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