Decenas de organizaciones de la sociedad civil junto con instituciones locales, nacionales e internacionales dieron pie a la realización del “2.º Encuentro por el Agua: Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento para las Infancias y las Juventudes”. En dicho evento fueron los propios menores de edad quienes compartieron sus experiencias para acceder al vital líquido.
Desde San Juan Cancuc, niñas, niños y adolescentes externaron sus dificultades cotidianas para acceder al agua, dado que sus fuentes están siendo contaminadas por la falta de saneamiento de descargas residuales, teniendo que caminar largas distancias para obtener agua, dada la falta de distribución de agua potable.
En Chiapas viven dos millones de niñas, niños y adolescentes, lo que representa un tercio de la población, de la cual 1.6 millones viven en la pobreza, aumentando su vulnerabilidad. Además, en el caso de las escuelas, la situación no mejora, ya que menos del 55 % de las instituciones educativas no cuenta con servicios básicos, como el agua y el saneamiento.
Cántaro Azul, Operación Bendición, Conider, Fondo de las Naciones Unidas para las Infancias (Unicef), Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Alianza Komon A´tel, Sak´l Nichem Antsetik A. C, Ch´ieltik, Centro Cultural de la Zona Norte, Xnichimal, Sueniños, Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias en Chiapas (Redias) y la Red por los Derechos de las Infancias en México (Redim), coincidieron en la necesidad de posicionar a las personas más jóvenes como protagonistas, dándoles la oportunidad de escuchar sus voces, reclamos y propuestas hacia el cumplimiento de este derecho humano.
Un grupo de niños trabajadores de Merposur (de San Cristóbal de Las Casas) dieron su testimonio y reconocieron que el agua en sus locales es fundamental, ya que la necesitan para lavar trastes y preparar alimentos.
Sin embargo, encuentran que su principal problema es que hay demasiada basura en las calles, y en consecuencia las coladeras se tapan, por lo que proponen poner más contenedores de basura. Además propusieron campañas de concientización a través de carteles que inviten a la gente a no tirar basura.
También, los y las adolescentes presentaron otras estrategias de sensibilización que consistieron en obras de teatro, así como videos para redes sociales, con el fin de repensar cómo nos estamos comunicando con nuestras juventudes, cómo podemos llegar a otras instancias, y sobre todo, qué plataformas usar.
La sesión culminó compartiendo las soluciones que las infancias y las juventudes estuvieron dialogando en el really, siendo uno de los puntos más sobresalientes que se necesitan de suficientes sistemas de almacenamiento para retener toda el agua que podrían conseguir, y por lo tanto, esa es una ventana de oportunidad.












