Infantes, víctimas del comercio informal

Infantes, víctimas del comercio informal

De acuerdo a la Coordinación de Política Fiscal del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, un fenómeno que ha frenado el avance contra el ambulantaje es la utilización de niños para vender sus productos adheridos a sus cuerpos, por lo cual en materia de derechos humanos es imposible tocarlos.

Así lo expresó Taro Takeuchi Antonio, titular de esta área dependiente de la Tesorería Municipal, quien a la vez señaló que “todos los vendedores informales ya agarraron la costumbre de poner sus utensilios de venta sobre sus cuerpos, amarrándolos con lazos para que las autoridades no puedan quitárselos”.

Externó que a todos los ambulantes no los pueden tocar porque caerían en la violación de sus derechos, por lo que se cuida este tema con relación a las mujeres y niños, estos últimos usados por organizaciones para ofrecer sus productos en las calles.

Son situaciones que les han impedido avanzar y cumplir con la función que tienen, sin embargo, en la medida de lo posible se ha puesto orden.

Han evitado que el ambulantaje crezca como se llegó a tener en años anteriores, en donde prácticamente invadían gran parte de las aceras o hasta las calles.

“No es nuestra intención estar lesionando los intereses de las personas, pero observamos que muchos locales o negocios permiten que se instalen los vendedores ambulantes en las aceras, por lo que una alternativa de solución es que la sociedad compre sus productos en comercios establecidos”, enfatizó el funcionario.

Dentro de este contexto, para reducir el ambulantaje en el primer cuadro de la ciudad hacen de manera regular la primera invitación para retirarse; a la tercera, de observar que no acatan la disposición, se procede a asegurar la mercancía, pero acatando los lineamientos y los derechos humanos de las personas.

Pandemia

Con relación al Covid-19, el coordinador fiscal expresó que pese a que se realizan las invitaciones de no llegar a vender continúan las aglomeraciones de los vendedores informales.

“No hay otra forma de hacer entender a la gente que en la vía pública no se puede vender productos como ropa, ya que incluso muchas tiendas sacan su producto a la calle”.

Muchos obedecen mientras los fiscales están desarrollando el operativo, una vez que ven que éstos se van, regresan y se vuelven a colocar.

Aunque no hay cifras alentadoras, la realidad es que el ambulantaje lo han reducido hasta un 25 por ciento más, según la autoridad municipal.