En Chiapas, como a nivel global, se ha identificado que a raíz de la pandemia, la demanda de los servicios de salud pública disminuyó considerablemente, esto por el temor a contagiarse de coronavirus en la población, lo cual ha tenido un impacto negativo en varios factores.
El coordinador estatal del Programa VIH/SIDA de la Secretaría de Salud, Alejandro Rivera Marroquín, comentó que específicamente los servicios de salud sexual ya no tienen la misma demanda, tanto la entrega de preservativos, la aplicación de la prueba rápida de VIH y sífilis y otros.
Mencionó que en los últimos cinco años, hasta el 2019, se diagnosticaban en promedio 950 nuevos casos de VIH al año, más del 60 por ciento eran diagnósticos tempranos, lo que permitía comenzar el tratamiento y lograr un control virológico óptimo, previendo nuevas infecciones.
Sin embargo, para el 2020 el cierre preliminar registró un total de 272 casos identificados y notificados al sistema de vigilancia epidemiológica, lo que representa una disminución muy importante.
Señaló que esto no se puede traducir como una disminución real de las infecciones, sino que se atribuye también a la caída en la afluencia de los servicios de salud, observado a nivel global por la crisis sanitaria.
Enfatizó que en Chiapas el compromiso permanente es promover el cuidado de la salud sexual, entregando los preservativos de manera gratuita a la población que lo demande, en todas las unidades de salud. Los servicios de salud continúan brindándose a pesar del escenario sanitario.
“En la Secretaría de Salud seguimos trabajando por el abasto oportuno de insumos, medicamentos antirretrovirales, de pruebas rápidas de VIH, pruebas de sífilis, equipamiento a las clínicas de atención de VIH, y sobre todo los condones en todos los distritos de salud”, manifestó.
Aprovechó para mencionar que estimaciones de organismos internacionales señalan que la crisis sanitaria pondrá en riesgo de retroceso los avances en materia de VIH, a su vez resultará en el incremento de embarazos no planeados, de embarazo adolescente.
Esto significa que la sexualidad no ha parado aun en tiempos de pandemia, en muchos casos sin responsabilidad, por lo que reiteró la importancia de ser siempre precavidos en las prácticas sexuales, sobre todo para los adolescentes y jóvenes.












