Inflación podría subir el precio de los tacos

Los tacos son una delicia en Chiapas. Carlos López / CP
Los tacos son una delicia en Chiapas. Carlos López / CP

Con “original y copia”, los tacos representan uno de los alimentos del país más representativos, preferidos y consumidos por la población. Lamentablemente el alza en los insumos, así como en el maíz, los antojitos elaborados a base de este grano podrían elevar sus costos en lo inmediato.

Por las prisas y por estar al alcance de todos, estos antojitos tienen una gran demanda entre la población; también por sus costos accesibles, por ahora.

En el centro de Tuxtla se pueden encontrar tacos desde cuatro pesos, de diferentes guisados, con complementos como rábanos, cebolla, cilantro, repollo y salsa.

Pega la inflación

Los vendedores de estos alimentos refieren que han sentido los efectos de la inflación y que analizan la posibilidad de subir sus precios para obtener un margen aceptable de ganancias.

Sin embargo, también existen casos en que los vendedores aseguran que sería un error elevar el costo en estos momentos, pues significaría un factor para que las ventas y los ingresos bajen.

En el caso del comercio conocido como “Las Chulas, comida hecha en horno de barro”, dan a conocer que como nunca antes, los insumos para preparar los alimentos y antojitos se habían elevado considerablemente.

El personal de este establecimiento de venta de tacos, comida tradicional, enchiladas y otros alimentos como barbacoa, birria y chamorros, asegura que en estos momentos resulta complicado hacer nuevos clientes.

“Es realmente complicado, pero a nosotros nos buscan por nuestro sabor; ya tenemos clientes y ellos nos buscan, sin embargo, después de la pandemia nos ha costado levantar el negocio”, indicaron.

En este establecimiento ofrecen los tacos con tortillas de maíz, negro y amarillo, lo que representa un plus, pero también un producto que ha elevado su costo.

Para el negocio, el kilogramo de tortilla (taquera) de maíz negro está en 17 pesos y el kilo de maíz amarillo en 18; en los últimos días se elevó un peso.

“Honestamente, a nosotros no nos conviene subir el precio, pues podrían bajar las ventas; entonces, el margen de ganancias es bajo, pero no es el momento para que cobremos más por los alimentos”, expresaron.

Materias primas como la carne de res pasaron en este 2022 de 120-140 pesos a 160-180 pesos por kilogramo.

La tortilla también ha sido uno de los productos que más elevó su precio en los últimos meses y que podrían seguir incrementando.

Un antojito de otro país

En Tuxtla también se pueden encontrar antojitos de otros países, como las “pupusas salvadoreñas”, que también son elaboradas a base de maíz. En este caso, las comerciantes de este producto en el barrio San Francisco, exponen que el costo por unidad es de 17 pesos, un costo que les resulta redituable.

Y explican por qué “en nuestro país el kilogramo de tortilla cuesta el equivalente a 50 pesos mexicanos; entonces, nosotros vemos que es un buen precio y seguiremos vendiendo las pupusas al mismo costo, no le subiremos”.

Este antojito es a base de maíz relleno con chicharrón, frijol, queso, flor de calabaza o cualquier otro ingrediente, similar a una gordita en México.

Para Martín, un comerciante de carnitas al estilo Michoacán en el corazón de la capital chiapaneca, expone que un ajuste en el costo de los productos sería necesario.

“En mi caso he observado cómo se ha elevado el costo del limón, tomate, cebolla, aguacate, y eso también nos pega porque las ganancias bajan, y por ello estamos pensando en elevar el costo de los tacos y las gorditas en dos pesos para que la gente no lo sienta mucho”, comentó.

Asegura que en su establecimiento tienen muy buena afluencia y que también es necesario amortiguar el impacto del alza de los costos con esta medida.

“Es algo necesario y justo, pues hay que equilibrar las cosas, todo ha subido; por lógica, los precios de los alimentos también deben ajustarse”, expresó.

En este panorama, clientes y vendedores de estos alimentos exponen que es el momento más crítico en cuanto al precio de los antojitos, tanto preparados como comprarlos en el mercado, es un punto que ponen en la balanza.

“Ya no sabemos si sale mejor comer en la calle o prepararlo, todo está muy caro; la realidad es que nadie se acostumbra a no comer. El dinero alcanza para menos con el paso de los días”, expresaron comensales de estos antojitos.