Informe II

Amnistía Internacional hizo el favor de enviar un informe a los expertos de Naciones Unidas que ayer martes evaluaron en Ginebra, Suiza, al gobierno mexicano sobre el tema discriminación, en el sentido de que en este país este lastre es generalizado y que el gobierno ha incumplido sus obligaciones internacionales para atender a los indígenas y a los migrantes en su tránsito por el territorio nacional.

Ayer se había tocado el tema, sin embargo, sobre este asunto es pertinente destacar que el año pasado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos informó que las violaciones a los derechos humanos que se reportaron con más frecuencia respecto a las comunidades indígenas en el país, son la limitación al acceso a la educación, detención arbitraria, omisión en el acceso a la atención médica y en el respeto al derecho de igualdad entre mujeres y hombres.

Sobre lo anterior, el organismo resolvió en ese año que recién terminó, mil 857 quejas por violaciones a los derechos humanos en esta población que representa uno de los grupos sociales más vulnerables en el país.

De acuerdo con la Comisión, los indígenas también son quienes más han necesitado del Programa de Gestión de Asuntos sobre Beneficios de Libertad Anticipada, que alcanzó a 218 de ellos en 2011.

En 708 casos del total de quejas de ese grupo en el transcurso de 2011, se otorgó orientación jurídica y los otros 590 se remitieron a la autoridad correspondiente para su solución.

De igual forma, en 54 centros de reclusión del país donde hay población indígena, personal de la CNDH ha dado asesoría jurídica y realizado dos mil 375 actividades de promoción en materia de protección y defensa de los derechos humanos.

De esa manera se han incrementado las actividades para fortalecer la cultura de respeto a los derechos de los pueblos originarios. Las acciones dirigidas tanto a indígenas como a la comunidad migrante sumarían miles, por lo que generalizar como lo hace la organización citada arriba, denota paradójicamente un afán discriminatorio. Es cierto, falta mucho por hacer, en el sur, en el centro y en el norte del país, pero hay múltiples hechos que también deberían tomarse en cuenta para no únicamente desacreditar y descalificar.