De acuerdo con los análisis que realizó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), de compararse los ingresos corrientes observados en 2022 respecto a los registrados en 2018, Chiapas presentó uno de los mayores incrementos a nivel nacional con un 23 %, solo por debajo de Chihuahua con 24 % y empatando con Baja California.
El IMCO realizó la investigación “Cuánto ganamos y en qué gastamos”, teniendo como base la información histórica de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos del Hogar (ENIGH-Inegi) para conocer las condiciones socioeconómicas de la población.
Los datos que se rescatan de Chiapas exponen que, a pesar de que los ingresos de los hogares crecieron 19.8 % con respecto al 2020 y 23 % respecto a 2018, el ingreso corriente promedio por hogar fue de apenas 13 mil 282 pesos mensuales.
Además de Chiapas, los estados con los menores niveles de ingreso se concentran en la región Suroeste del país: Guerrero (13 mil 918 pesos) y Oaxaca (14 mil 448 pesos).
Situación que no ha cambiado al paso del tiempo, pues Chiapas y Guerrero han ocupado la última y penúltima posición en ingresos corrientes desde el año 2016.
Las cifras de 2022 muestran que, aunque entre 2018 y 2022 hubo 27 entidades con incrementos en los ingresos, con aumentos marcados en entidades cuyas economías muestran rezagos como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, las diferencias entre los ingresos de las entidades persisten.
También se subraya una diferencia de ingresos entre las entidades federativas con mayores y menores ingresos, variable que se posiciona en 56 %; es decir, por cada 100 pesos que percibe un hogar en Baja California Sur, un hogar en Chiapas percibe 44.
Este instituto también remarca que Chiapas tiene el menor monto o proporción del gasto destinado a la educación, el cual se estima en el estado en 638 pesos al mes; tres veces menos de lo que se destina mensualmente en la Ciudad de México (2 mil 168 pesos), el mayor a nivel nacional.
El IMCO, en una de sus conclusiones, expone que se observa un desempeño positivo de los ingresos laborales, que cobran una relevancia cada vez mayor dentro de los ingresos de los hogares, particularmente aquellos de menores ingresos. En ese contexto muestran un avance en el cierre de las brechas entre hogares de menores y mayores ingresos.












