"Ciudad del Vaticano * AP/EFE/SUN. El primer Cónclave del tercer milenio en el que 115 cardenales procedentes de 52 países elegirán al 265 Papa de la historia de la Iglesia, comenzó en la Capilla Sixtina y la primera fumata fue negra, es decir ningún purpurado logró los votos necesarios para ser elegido Pontífice.
La fumata (humo) negra salió por la chimenea de la Sixtina tres horas y media después de que comenzase el Cónclave, en medio de una gran expectación.
Decenas de miles de personas se congregaron en la Plaza de San Pedro para seguir el evento en directo. La mayoría de los casi mil 100 millones de católicos en el mundo, siguen con atención este proceso de donde surgirá el sucesor de Juan Pablo II ""El Grande"", como le ha empezado a denominar la Iglesia Católica del mundo.
Por primera vez, en la búsqueda del sucesor de san Pedro o en el nombramiento del Obispo de Roma, la feligresía de cada uno de los continentes, desea que alguno de sus cardenales sea el ungido. Por el número de seguidores de esta fe, se espera sea un latinoamericano el heredero de las sandalias del pescador. En tanto en Europa se cree será de ese continente el Papa de la transición.
Iniciación del Cónclave
Cuando apareció en la vieja chimenea de la Capilla Sixtina la primera bocanada de humo - este lunes - como casi siempre sucede, se confundió y se pensó era blanca, sin embargo, no prosiguió el sonido de las campanas, el otro signo que anuncia la buenaventura del acuerdo de los cardenales para el nombramiento del nuevo Papa.
Fue la misma vieja confusión para decenas de miles de peregrinos aplaudiendo y dando vivas, para segundos después quedar en silencio al comprobar que era negro el humo que salió de la chimenea.
Cuando aparecieron las primeras dos débiles volutas de humo de la chimenea provocando aplausos y vivas, gritos de ""bianco, bianco"", o blanco en italiano, así como ""Papa"" ""Papa"".
Pero la salida de humo se detuvo por segundos. Todo quedó en suspenso. El Cónclave no había llegado a un acuerdo para elegir al nuevo Pontífice. Sobre todo cuando apareció una gorda nube de humo negro que se mantuvo por más de cinco minutos elevándose al cielo.
El Vaticano ya anunció que este ano no ocurrirá como en el Cónclave de 1978 que eligió a Juan Pablo I, cuando el humo blanco que salió no se distinguió, ya que era de un color grisáceo.
La normativa vaticana establece que para ser elegido Papa son necesarios dos tercios de los votos. Visto que los electores eran 115, se necesitaban 77, que ningún candidato logró.
Tras esta primera fumata negra, los cardenales volverán a votar este martes.
La normativa establece que en los tres primeros días se celebren dos votaciones por la manana y dos por la tarde.
Si tras esos tres días ninguno ha alcanzado los 77 votos, se procederá a una jornada de reflexión y plegarias en la que no se votará. Después volverán a celebrarse tres tandas de siete votaciones, con sus respectivas pausas.
Tras esas votaciones negativas, el nuevo Pontífice se elegirá entre los dos más votados, pero siempre deberá lograr la mayoría absoluta de los votos.
Juan Pablo II fue elegido en octubre de 1978 en la octava votación y Juan Pablo I en la cuarta.
Según observadores vaticanos, la fumata blanca, podrá ocurrir manana miércoles.
La elección del nuevo Papa se presenta, como siempre, incierta, más allá de las cábalas, especulaciones y listas de favoritos que se han sucedido sin tregua en las últimas semanas, por primera vez también en Internet.
En los ocho cónclaves del siglo XX, desde el que escogió en 1903 a Pío X hasta el que se decantó en 1978 por Juan Pablo II, la sorpresa pesó más que la lógica de lo previsible, ya que en cinco ocasiones fue votado un candidato que no figuraba entre los llamados papables.
Los sugeridos
Dos nombres se han citado estos días por encima del resto, el del purpurado alemán Joseph Ratzinger, de 78 anos y mano derecha del fallecido papa Wojtyla, y el del arzobispo de Milán, el italiano Dionigi Tettamanzi, de 71 anos y apodado ""el Cardenal Bueno"".
Son las sorpresas de los terceros en discordia, entre los que estos días se ha citado a los italianos Angelo Scola (63 anos), Angelo Sodano (77), Giovanni Battista Re (71) y Camilo Ruini (74), al portugués Jose Da Cruz Policarpo (69) o al austríaco Christoph Schonborn (60).
En esa hipótesis entran de lleno los cardenales latinoamericanos, desde el hondureno Oscar Rodríguez Maradiaga (63 anos), el brasileno Claudio Hummes (71), el argentino Jorge Bergoglio (68) o el mexicano Norberto Rivera Carrera (62), hasta el chileno Francsico Errazuriz (71) o el colombiano Dario Castrillón Hoyos (75).
Las opciones de Asia y África remiten siempre a los mismos nombres, el de indio Ivan Dias (69 anos) y el del nigeriano miembro de la Curia romana Francis Arinze (72).
Todos estos nombres y algunos más, como los de los franceses Philipe Barbarin (54 anos) y Jean Marie Lustiger (78) o el del canadiense Marc Ouellet (60), son mencionados con insistencia para suceder a Karol Wojtyla.
"











