Académicos y estudiantes de la Unach junto al Colegio de Ingenieros Civiles de Chiapas y Protección Civil Municipal de Tuxtla Gutiérrez iniciaron un estudio —nunca antes realizado— sobre las condiciones de los embovedados en torno a cuerpos de agua construidos a mediados del siglo pasado, sobre los cuales se han edificado, casas, calles, parques y edificios.
Al respecto, el doctor Martín Mondo Molina, jefe del ‘Proyecto de Embovedados’ de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) explicó que el plan de trabajo tiene más de cuatro años gestandose, pero hasta hace tres meses se acordó la logística final junto al Colegio de Ingenieros Civiles para estudiar desde el punto de vista hidrológico, hidráulico, estructural y análisis de riesgo de varios afluentes del Río Sabinal.
Desde las instalaciones del Colegio de Ingenieros en sus oficinas centrales de Tuxtla Gutiérrez, explicó que el proyecto a realizarse en la capital de Chiapas inicia el 13 de octubre y habrá de concluir a finales de noviembre con un estudio especifico en tres puntos: el arroyo ‘San Roque’, ‘El Sope’ y ‘San Pascualito’ sobre los cuales se entregará un informe público.
Se estudiarán las condiciones de los embovedados con el trabajo de los ingenieros profesores de la Unach, integrantes del Colegio, académicos y miembros de Protección Civil Municipal, ofreciendo una visión académica y práctica a los propios estudiantes próximos a agregar de la carrera de Ingeniería que participarán en el proyecto desde el apunte de una problemática toral en el desarrollo urbano de Chiapas, en la cual destacó la voluntad del rector de la Unach, Carlos Eugenio Ruiz por hacer factible el proyecto.
Destacó que se utilizará la tecnología pues se emplearán drones para desde el vuelo, introducirse a las zonas más profundas de los embovedados y conocer sus condiciones tras el paso del reciente sismo, pues se presupone la existencia de diversos desplomes que podrían haber generado zonas de riesgo múltiples.
Por su parte, Juan Carlos Clemente director de Planeación e Infraestructura Educativa de la Unach, señaló que este tipo de actividades permitirán conocer las zonas de riesgo en la ciudad, pues la mancha urbana, el crecimiento anárquico y la permisividad de la autoridades ha elevado la ‘lámina de lluvia’ escurriente, multiplicando el riesgo en todo el municipio.












