La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez recordó la celebración del Primer Domingo de Adviento; un tiempo de espera durante el cual se realiza la preparación para conmemorar la Navidad y con ello la llegada de el Salvador.
Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca, explicó que el tiempo litúrgico se compone de cuatro domingos, en los que la Palabra de Dios irá preparando a todos para este acontecimiento que cambió la vida del mundo.
“Es un tiempo de reflexión acerca de ¿quiénes somos? ¿a dónde vamos? ¿de dónde venimos? ¿a qué estamos llamados?. La corona de adviento es el signo que nos irá marcando este caminar, al encender cada una de las cuatro velas en cada domingo”, comentó.
Recordó que muchos católicos llevan este día su Corona de Adviento a bendecir y en la unidad familiar reflexionan la palabra de Dios y oran por cada uno de ellos.
Señaló que estas cuatro semanas se encenderán los cuatro cirios de la Corona de Adviento, la que debe ser un reflejo de la preparación para recibir al Señor Jesús en la Navidad.
“Las luces de las velas nos recuerdan que Él es la luz del mundo que ha venido a disipar las tinieblas. El color verde de la corona simboliza la vida y la esperanza que nos ha venido a traer”, señaló el arzobispo este domingo luego de la homilía.
Añadió que Cristo invita a tener una actitud muy importante ante su venida, nos insiste en esta actitud: “Velen, permanezcan en vela, porque no se sabe el día ni la hora en que llegará el Señor”.












