Una vez iniciado los trabajos de diagnóstico de los embovedados construidos en Tuxtla Gutiérrez a mediados de siglo pasado, autoridades de Protección Civil formalizarán la capacitación de estudiantes que participarán en el proyecto junto a los técnicos que realizarán pruebas de vuelos de drones para las zonas de mayor riesgo.
Inicialmente graficaron las posibles rutas y previeron un protocolo de trabajo y eventuales emergencias de cara al diagnóstico donde se prevén encontrar zonas de riesgo por derrumbes y socavones, particularmente tras el reciente sismo de septiembre de 2017.
Así lo explicó el doctor Martín Mundo Molina, jefe del ‘Proyecto de Embovedados’ de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) quien detalló que como medida de seguridad la Secretaría de Protección Civil Municipal impartirá cursos de capacitación ante eventuales escenarios de riesgo hoy mismo a los estudiantes de las carreras de ingeniería que participarán en el estudio.
Así mismo y por precaución se tendrá una vinculación permanente con los cuerpos de emergencia, no obstante los trabajos de riesgo se realizarán con drones que se introducirán a los embovedados los cuales serán probados el próximo día viernes.
De momento se han identificado las rutas de trabajo y se mapean las zonas de tránsito humano y de drones, pero será hasta mediados de la semana próxima cuando se pudieran ofrecer los primeros resultados de los estudios al arroyo ‘San Roque’, ‘El Sope’ y ‘San Pascualito’ sobre los cuales se entregará un informe público.
Finalmente, recordó que académicos y estudiantes de la Unach junto al Colegio de Ingenieros Civiles de Chiapas y Protección Civil Municipal de Tuxtla Gutiérrez iniciaron el estudio sobre las condiciones de los embovedados en torno a cuerpos de agua construidos a mediados del siglo pasado, sobre los cuales se han edificado, casas, calles, parques y edificios, con la intención de reducir riesgos y advertir posibles escenarios de alarma












