Con el miércoles de ceniza inicia la Cuaresma y a la par, las acciones correspondientes del programa de verificación y vigilancia de establecimientos de productos relacionados a la temporada, principalmente de pescados y mariscos, que realiza la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a nivel nacional.
El titular de la Oficina de Defensa del Consumidor zona suroeste, Francisco Estrada Ramírez, comentó que llevarán a cabo diferentes acciones, como el pegado de preciadores en los establecimientos para que se respeten los precios establecidos, el monitoreo de precios en mercados públicos y supermercados, así como la atención de quejas y denuncias.
A su vez, en mercados públicos, centros comerciales y otros puntos de venta, en diferentes municipios, instalarán de manera itinerante la báscula del consumidor para que las personas puedan pesar su producto y verificar si les vendieron kilos completos.
Explicó que si se detecta que un punto de venta está dando kilos incompletos, los verificadores de la Profeco intervienen para realizar una conciliación entre cliente y comerciante.
Sanciones
Posteriormente dan un plazo de cinco días al comerciante para solucionar la anomalía, en este caso la calibración de la báscula, y de no cumplirse se aplican sanciones económicas que dependen de la capacidad del comercio, que pueden ir desde los tres mil hasta los millones de pesos.
En ese tenor, remarcó que precisamente este tipo de recorridos permite supervisar también que las básculas de los establecimientos estén calibradas, con los hologramas de Profeco colocados.
Para inhibir la compra de productos del mar con vendedores irregulares y que esto pueda representar un riesgo para los consumidores, el funcionario indicó que procuran que todos los comerciantes establecidos tengan un diferenciador, es decir, que tengan su holograma y preciadores colocados para garantizar que su producto se vende en kilos completos y es de calidad.
Destacó que el giro de pescados y mariscos en mercados públicos tiene un comportamiento comercial positivo, es decir, que mantienen sus básculas calibradas, colocan precios, tienen licencias en regla y demás requisitos.
El operativo tomará en cuenta también aquellos restaurantes que vendan pescados y mariscos, además de productos relacionados con la Cuaresma.
Mencionó que existe la plataforma Quién es quién en los precios, en la que se monitorean alrededor de 10 mil productos a nivel nacional incluyendo Chiapas, para que los consumidores la consulten vía internet y tengan precios de referencia y puedan comparar diferentes establecimientos, incluyendo mercados públicos.
A través de esta se llegan a detectar incrementos repentinos en productos como el huevo, jitomate, limón, pollo y otros, sin embargo, sus precios tienden a estabilizarse una vez se resuelve la incidencia, como escasez y otros.
Locatarios
La representante de la unión de locatarios de pescados y mariscos del Mercado del Norte mencionó que esperan para la temporada de cuaresma un incremento del 100 por ciento en ventas, tomando en cuenta que previo a esta los niveles han estado bajos.
Indicó que la mayor parte de los productos que se comercializan provienen del Pacífico, y en menor proporción de otros estados. A lo largo de 25 años este mercado se ha convertido en el principal punto de venta de mariscos en la capital.












