Con la liberación de zancudos machos estériles se inició en México la primera fase de un programa para el control del mosco Aedes aegypti y Aedes albopictus, transmisores del dengue, chikungunya y zika.
En las comunidad Río Florido e Hidalgo, en el municipio de Tapachula, fronterizo con Guatemala, se emprendieron las acciones “piloto” con duración de un año, que posteriormente podrían utilizarse en todo el país y en otras regiones del mundo.
Para ello, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) dependiente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Centro Regional de Investigación en Salud Pública (CRISP-INSP) de México y el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), instalaron un centro para la producción masiva de zancudos machos estériles y a partir del mes de mayo del próximo año podrían estar liberando un promedio de cinco millones de insectos a la semana.
Es por primera vez que en América Latina se utilizará este método para casos de vectores que transmiten enfermedades a los humanos, toda vez que es el mismo que se sigue en los programas para el control de plagas como la mosca del Mediterráneo, de Mexicana de la Fruta, Oriental, del melón, tsetsé, gusano barrenador, polillas, entre otras.
El biólogo molecular de la División Conjunta FAO / OIEA de Técnicas Nucleares en la Alimentación y la Agricultura, Konstantinos Bourtzis, reconoció que el método del insecto estéril ha sido exitoso en el caso de control de moscas de la fruta y “esperamos que el uso de estas tecnologías en la región para el caso del dengue, chikungunya y zika tenga resultados positivos”.
La tecnología que se está utilizando en la esterilización de los zancudos fue importada desde Viena, Austria, sede de la OIEA, siendo en la planta de Moscamed en Metapa de Domínguez, donde se están produciendo.
En Río Florido se hizo una liberación manual de miles de insectos estériles, mientras que en Hidalgo utilizando un dron especial para ese procedimiento, realizándose a la vez una demostración en el Centro de Investigación del INSP, el cual es equipado para la producción de los mismos.
En presencia de habitantes de esas comunidades, de autoridades de salud y de investigadores en Técnica del Insecto Estéril de 25 países que participan en un curso impartido en Moscamed, dejó establecido que “se trata de uno de los métodos de control de plagas de insectos más respetuosos con el medio ambiente jamás desarrollados”.
El jefe del Departamento de Salud y Ambiente del Centro Regional de Investigación en Salud Pública del INSP, Rogelio Danis Lozano, quien acudió en representación del director del mismo, Ildefonso Fernández, explicó que el programa incluye la cría masiva y esterilización, usando radiación y la liberación sistemática de machos estériles en áreas definidas, donde “se aparean con hembras silvestres que no producen descendencia y la transmisión de enfermedades va en declive”.
Estableció que los proyectos de investigación que se realizan en la frontera sur de México han determinado que iniciarán con la liberación masiva en campo entre los meses de abril y mayo del próximo año, dentro de las herramientas que utilizará el Programa Nacional de Control de Enfermedades Transmitidas por Vector para suprimir la población de moscos responsables de propagar el dengue, chikungunya y zika.
Por su parte, el investigador del Ecosur, Pablo Liedo Fernández, explicó que desde hace dos años se inició con el monitoreo de moscos en la zona donde se liberaron los primeros zancudos estériles.












