Este jueves 1 de diciembre iniciaron las actividades relacionadas al festejo de la santísima virgen María de Guadalupe. Feligreses de la comunidad católica de Tapachula, municipios cercanos e incluso de Guatemala, agrupaciones civiles y religiosas, se dieron cita en el parque Bicentenario para partir de la catedral de San José en procesión hacia el santuario diocesano, donde se realiza la solemne de coronación de la Virgen. Otros feligreses, a su vez, esperaron en el templo para estar presentes en la misa.
Estos festejos, aunque no fueron restringidos durante los dos años anteriores, la situación de la pandemia provocó una vigilancia extrema y medidas de sanidad: la feria popular fue suspendida, así como las peregrinaciones, para solo recibir grupos pequeños y reducir el aforo a la iglesia previo autorización registrada.
Este año todo ha vuelto a la normalidad, por lo que regresa a este santuario católico dedicado a la virgen de Guadalupe el carácter festivo con la capacidad al cien por ciento, con espacios limpios y sanitizados.
Año con año en este se realiza la coronación a la santísima virgen, actos encabezados por el obispo Jaime Calderón Calderón y los párrocos del santuario. Se trata de un acto que se ha propagado en el mundo católico a raíz de la institución de la fiesta del Reinado de María en 1954 con el papa Pío XII, como una expresión “de esta verdad de fe, en la que se reconoce el reinado de María y se busca su fuerza y protección materna, además se pide la gracia de imitar su amor, su deseo de paz y armonía en la tierra”, señala la literatura católica.












