El coordinador de la campaña de reforestación del Comité de Cuenca del Valle de Jovel, Alejandro Ruiz Guzmán, informó que el próximo domingo comenzará la campaña anual de siembra de árboles.
Dijo que las acciones, que se realizan desde hace 14 años, empezarán en la comunidad de Crucero, municipio de Chamula, situada en la parte más alta de la cuenca, con la meta de plantar al menos 100 mil árboles de encino y pino.
“Comenzará en la comunidad de Crucero porque es una de las partes más altas de la cuenca, integrada por Chamula, San Cristóbal, Zinacantán, Tenejapa y parte de Huixtán. Ahí estamos casi en el punto del parteaguas de la cuenca, porque estamos como a dos mil 700 metros sobre el nivel del mar y muy cerca queda el cerro del Tzontehuitz”, agregó.
En entrevista manifestó que “vamos a iniciar en un predio y pensamos sembrar una hectárea con mil 100 árboles a tres metros de distancia cada uno, como lo especifican las normas. Ya están listas las plantas y participarán también en la campaña de reforestación usuarios del Sistema de Agua Chupactic de la Garita y habitantes de Crucero”.
Ruiz Guzmán, quien también preside el consejo de administración de la agrupación llamada “Ciudadanos por la Acción Territorial para la Cuenca del Valle de Jovel”, señaló que hasta ahora “se han sembrado más de un millón de árboles en 14 años de trabajo del Comité de Cuenca, porque el mayor número plantado, hace dos años, antes de la pandemia, fue de un millón 900 mil árboles, sólo en una campaña, y en las anteriores habían sido de 200 o 250 mil, 500 mil y hasta un millón”.
Comentó que “desafortunadamente, por la pandemia en los dos últimos años no ha habido producción de árboles en los viveros; la Comisión Nacional Forestal (Conafor) nos provee de los árboles. Este año intentamos tener un vivero para producir un millón de árboles, pero por la pandemia y los tiempos de trabajo con el personal se ha atrasado y no podemos salir con un millón este año”, por lo que “será limitada la cantidad de árboles de los que vamos a disponer este 2021”.
Expresó: “Vamos a atacar principalmente en puntos estratégicos como en partes altas de la cuenca; no se podrá atender la demanda grande de gente que quiere sembrar en sus predios. Sólo haremos acciones específicas en los municipios de Chamula y San Cristóbal, y tal vez un poco en Zinacantán. La meta para este año es poca: alrededor de 100 mil árboles”.
Afirmó que “no todas las plantas progresan. Se estima que 60 o 70 por ciento sobrevive y tiene que ver con el tipo de suelo, las condiciones de la planta, la cantidad de lluvia y la forma de sembrar. Además de la rapiña en la reforestación, porque pasa gente a veces que los arranca y se los lleva”.
Insistió en que “hay mucho interés de las comunidades indígenas en reforestar. Tenemos la solicitud de 600 mil árboles para una zona de Chamula, pero este año no podremos atenderla”.











