El 2020 ha sido un año muy difícil para la gran mayoría de los tapachultecos. Desde problemas familiares, sentimentales, de salud agravados con la pandemia y económicos por la crisis que ésta generó, el inicio de un nuevo año es la oportunidad de todos para renovar deseos y proyectar propósitos; muchos los acompañan con rituales que les permitan salud, dinero, amor, armonía, trabajo; y para los políticos, en un año electoral, su petición es participar y ganar un puesto público.
Además de las visitas a los templos para acercarse a Dios, en el Mercado “5 de Mayo” y “San Juan”, como en algunos otros lugares de Tapachula, hay espacios donde se venden productos esotéricos, velas, veladoras, perfumes, esencias, jabones, infusiones y amuletos para acompañar los buenos deseos y propósitos, y que éstos se puedan cumplir en el 2021 que se avecina, para que haya salud, trabajo, dinero, amor, armonía en el hogar, hasta ser puntuales, ser estimado en las redes sociales, evitar los chismes y ser una persona de buena reputación.
Doña Reyna Gómez, propietaria de un negocio esotérico ubicado en el interior del Mercado “5 de Mayo” en el centro de la ciudad, señala que sus ventas han incrementado en las últimas semanas en un 80 por ciento y considera que quizás ha sido mayor que años pasados.
Relata que ha aumentado la venta de las 12 velas que sirven para atraer las bendiciones, las que se encienden todas juntas por un momento durante los últimos minutos del año que termina y los primeros del nuevo, después todas se apagan y una a una se encienden al iniciar o finalizar cada mes; también se vende lo necesario para hacer sahumerios para limpiar la casa y atraer la tranquilidad y armonía en la familia.
Doña Reyna afirmó que los amuletos para el amor, el trabajo, cortar la envidia, la “mano poderosa”, la “piedra imán”, esencias, perfumes y veladoras con anhelos de prosperidad, alcanzan la venta más alta de todo el año.
También las personas buscan los cuatro elementos: el dragón, el caballo, el pez y el elefante, los cuales se colocan al inicio del año en una canasta y se les decora con polvo de oro que representa el dinero, polvo verde (la prosperidad) y polvo rojo (el amor), y se colocan en una parte estratégica de la casa.
Las veladoras de colores tienen una buena demanda según el color, puesto que tienen un propósito, ya sea de salud, dinero, protección, amor, felicidad, éxito, para romper hechizos, atraer a clientes a los negocios, además de los productos a la Santa Muerte que se encienden al inicio del día 31 de diciembre y la idea es que se consuman, lo que significa que todo lo malo desaparecerá parea con ello tener un nuevo y prometedor comienzo de año.
Al finalizar la entrevista, la comerciante de estos productos esotéricos reconoce que este año, el 2020, ha sido muy difícil en muchos hogares, dejó huellas imborrables, tristeza y pérdidas irreparables; pero aún hay esperanza, por lo que se quedaron y pide que el pasado no robe la ilusión, pero aclara que el resultado de los rituales no sólo depende de lo que se hace, sino de la fe que se deposite y el esfuerzo que se realice para cristalizar esos deseos y propósitos.












