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"Este viernes inició el ""Buen Fin"", una campaña que del 16 al 19 de este mes buscará reactivar la economía mediante el fomento al consumo, lo cual es bueno, al mejorar la calidad de vida de las familias mexicanas.

Le llaman así por ser un fin de semana y de descuentos. En este proyecto coinciden la iniciativa privada y el gobierno federal, cada uno con la parte que le corresponde.

Durante esos días se podrán comprar bienes y servicios diversos como comida, zapatos, ropa, automóviles, viajes y destinos, habitación de hotel, esto de manera meditada e informada. Todo esto está muy bien. Al concluir, si las compras se hicieron así, todos habrán ganado.

Sin embargo, a un mes y días de que termine el año pareciera pertinente traer fragmentos de un artículo publicado aquí mismo hace un año, en enero pasado. Se indicaba entonces, al inicio de 2012, que diversas agencias documentaban detalles de la cuesta de enero, la cual de acuerdo con especialistas y consumidores, habría de terminar a finales de marzo. El repunte vendría al inicio de la Semana Mayor, en abril.

Sin embago, al término de la primera quincena del mes citado los precios de diversos productos de consumo básico continuaron registrando incrementos, con las consiguientes dificultades económicas para las familias mexicanas.

De acuerdo con registros realizados en enero en el centro del país, los aumentos al consumidor final de mayor impacto se dieron en el precio del huevo, frijol y carne de res, esta última con un alza de alrededor de 15 pesos al colocarse entre 82 y 85 pesos al público, desde 70 pesos en diciembre del pasado año, es decir 2011.

Consumidores que fueron abordados en la Ciudad de México informaron que los incrementos se hicieron extensivos a perecederos como limón, tomate y calabaza, debido al impacto de la temporada de helada que afectó la cosecha. El primero estaba a 15 y subió a 18 ó 20 pesos el kilo, el segundo llegó a 20 y estaba en 15 pesos.

En esta ciudad, Tuxtla Gutiérrez, algunos de los productos de la canasta básica que incrementaron su precio fueron el frijol, huevo, aceite comestible, leche, además de la carne roja, pollo, entre otros, de acuerdo con la verificación en sitios de venta al público. No obstante, la situación anterior fue anunciada y sus efectos advertidos con la consiguiente recomedación a la población a tomar las medidas que considerara pertienentes para evitar un deterioro mayor en la economía famliar y evitar caer en el primer desfase que es sin duda recurrir al empeño, medida que si bien representa una opción para salir del mal paso, es también una muestra de falta de planeación del gasto doméstico, una responsabilidad de suma importancia ante la situación de crisis generalizada cuyos efectos afortunadamente no llegan del todo.

Así avanzaba el naciente 2012 en el mes de enero, una de las etapas de arranque de año con algunas de las dificultades previstas que deben enviar un mensaje de cautela para hacer un gasto planeado que falicilite un tránsito sin sobresaltos.

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